"La ruta natural: la alteración cognitiva como rasgo de estilo" por J.R.García
22/02/2008 - 14:50
Si consideramos la focalización como la relación de saber que se establece entre el narrador y sus personajes, y teniendo en cuenta que las herramientas de las que dispone el narrador audiovisual para elaborar su discurso son la relación que se da entre una sucesión de imágenes y sonidos, trataremos de establecer una diferenciación entre los puntos de vista cognitivos posibles que puede utilizar el narrador y cómo estos influyen en el punto de vista del espectador. Para ello utilizaremos como herramienta de trabajo el cortometraje de Álex Pastor "La Ruta Natural".
Este cortometraje plantea, ya desde el palíndromo que utiliza como título, la posibilidad de una existencia invertida que, sin embargo, no diferiría en demasía de las leyes naturales de la vida cronológicamente normal (nacer/crecer/multiplicarse/morir). El protagonista inicia así su narración desde la experiencia de la muerte (convertida aquí en su renacer) hasta su vuelta al estado uterino (equivalente de la vuelta a la nada en su caso).
Álex Pastor utiliza el recurso de la voz en off que comenta la acción de lo que le va sucediendo al personaje, es decir, el personaje informa al espectador de aquello que está (re)viviendo. De esta forma, la voz en off del protagonista nos narra sus vivencias a medida que las va descubriendo. Por lo tanto el espectador goza de un conocimiento que el protagonista encargado de narrar los acontecimientos no tiene, es decir, sabe que está viviendo su vida anterior hacia atrás.
El punto de vista que tiene el espectador durante la mayoría del metraje de la película es el de una focalización interna, puesto que el personaje es el que narra la historia. Sin embargo, el espectador sabe que lo que el protagonista cuenta se debe a un recuerdo alterado de su realidad vivida por ese deseo de querer retroceder, de vivir una vida al revés que le conducirá inevitablemente a la inexistencia. Así, el punto de vista del espectador se ve enriquecido ya que, aunque asista a los acontecimientos desde una posición omnisciente, alejándose de la ocularización interna y mirando la vida del protagonista como testigo externo, se le dota de una percepción visual y auditiva (sirva como ejemplo la discusión que mantiene con su mujer al inicio del corto) similar a la que debe de tener el personaje protagonista, es decir, puede ver cómo vive su vida al revés pero desde fuera y sabiendo que lo que pasa ante él transcurre hacia atrás.
En algunas ocasiones, a lo largo del metraje, se recurre a la ocularización interna primaria, como el principio que se inicia con un plano del ojo del protagonista precedido de un contraplano contrapicado de lo que ese ojo está mirando. Esa mirada será crucial, pues anticipa el devenir de los anteriores/posteriores acontecimientos y se volverá a repetir hacia el final de la historia revelando así su significado inicial. También hacia al final, el personaje, ya bebé, observa cómo avanza el techo del hospital mientras la enfermera lo lleva en brazos por un pasillo que al final tiene una luz. En este caso, asistimos a la utilización de una metáfora típicamente asociada a la muerte dentro de un contexto con el que en principio no se correspondería. Sin embargo, el espectador a esas alturas está plenamente facultado para entender la metáfora dentro del contexto dados los datos que ha recibido por parte de la voz en off y al haberse familiarizado con la vida hacia atrás que vive el personaje principal. Pero en el corto impera la ocularización cero, es decir, aunque el punto de vista cognitivo (y perceptivo) adoptado por el relato sea el de el protagonista, el espectador, cómo hemos dicho anteriormente, observa desde fuera.
En el caso de la auricularización de este corto, como hemos visto, la mayoría del metraje está narrado por una voz en off que va desvelando las experiencias de este personaje que vive al revés sin saberlo, aunque también aparecen sonidos ambientes en ocasiones trastocados que responden a una auricularización interna secundaria. Verbigracia: de nuevo la discusión que se escucha al revés mientras los personajes retroceden.
En definitiva, el cortometraje de Pastor se caracteriza por ser un relato en focalización interna, en el que impera la ocularización cero y el sentido cognitivo de la auricularización está marcado por la voz en off del personaje principal. Este contraste entre la ocularización cero, aunque tampoco lo sea del todo puesto que es una ocularización que también está trastocada perceptivamente desde el que debe ser el punto de vista del personaje, y la voz en off, que ingenuamente va informando al espectador de la peculiar existencia de este hombre y nos va revelando las claves cognitivas necesarias para adecuar nuestro punto de vista al del personaje, hacen posible que el espectador se muestre a la vez empático con el sujeto protagonista, pero que esté lo suficientemente distante como para ser objetivo.
El hecho de que lo que se nos cuenta no sea más que una vida normal y corriente sólo que contada del final al principio (a nuestros ojos que no a los del personaje) otorga a la mirada del espectador una mezcla de conocimiento absoluto, pues lo contado no es nada nuevo, y de descubrimiento paulatino, ya que aunque la historia/la vida de este hombre transcurra al revés lo cuál en principio resulta novedoso, a grandes rasgos se cumplen las mismos fases que en la existencia de cualquier persona que viva hacia delante.
José Ramón García Chillerón

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