Noveno día en el Festival de San Sebastián
28/09/2007 - 12:34
Llegamos ya al noveno y penúltimo día de Festival con la sensación de que hoy será un día de reflexión antes de otorgar los premios mañana y que difícilmente los estrenos de hoy puedan ya desbancar a lo visto en los anteriores días.
Hoy es el día de Liv Ullman. Esta noche se le entregará el Premio Donostia que aunque no será tan mediático como el otorgado el fin de semana pasado a Richard Gere, es de esos premios que otorgan prestigio a un Festival.
En la Sección Oficial los dos estrenos serán “Padre Nuestro” de Christopher Zalla y “Daisy Diamond” de Simon Staho.
Y en Zabaltegui, tan sólo una película nueva “Querida Bamako” de Omer Oke y Txarli Llorente, con producción española.
Sobre las películas de ayer en la Sección Oficial, ninguna de las películas maravilló. “Honeydripper” de John Sayles tuvo una acogida desigual y aunque gustó a crítica y público no llegó a convencer por completo, y “Goong Nyeo / Shadows in the Palace” de Mee Jeung Kim provocó más bostezos que interés y se ha considerado por aquí bastante disparatada y de lo peor visto a competición.
Así pues llega la hora de hacer quinielas y valoraciones. Parece que a la mejor película deberían optar tres: “Promesas del Este”, “Siete mesas de billar francés” y “Mil años de oración”, con la salvedad de que el Jurado prefiera optar por la ingenuidad de “Buda explotó por vergüenza”, para la que se podría reservar el Premio Especial del Jurado por sus connotaciones sociales. Al mejor director se me ocurre que la cosa está entre David Cronenberg y Wayne Wang, con el permiso de John Sayles (del que no he visto su film). A la mejor actriz, lo justo sería un premio coral a las chicas de “Siete mesas de billar francés” o a Susan Sarandon por “Aritmética Emocional”, y con menos posibilidades ya Silvia Pérez por “Encarnación”, y al mejor actor, el premio aparece bastante más complicado a la hora de hacer un vaticinio, pero tal vez el mejor colocado hasta ahora sea Viggo Mortensen o tal vez se reserve este galardón para una película menor. El guión más redondo para mi es el de Gracia Querejeta y David Planell para “Siete mesas de billar francés” y sólo se me ocurre como competencia el de “Aritmética Emocional”. La mejor fotografía debería llevársela de calle la polémica “Exodus”. Para el premio de Nuevos Directores y dejando de lado las que optan a él de la Sección Oficial, lo más destacable de Zabaltegui y que optan al premio son “Die Anruferin” de Felix Randau, “The bird can’t fly” de Threes Anna y “L’homme qui marche” de Aurélia Georges, aunque éste un premio al que optan 22 películas y está muy abierto. Veremos el criterio de los Jurados y si coincide aproximadamente con lo dicho, hay que tener en cuenta que una película no puede recibir más de dos premios y eso puede abrir el abanico en alguna categoría.
Para los Premios de la Juventud y del Público sigue en primer lugar “Caramel” de Nadine Labaki, pese al empuje que han tenido la española “La Torre de Suso” entre los jóvenes, y “La escafandra y la mariposa” y “Talk to me” entre el público en general.
Daniel Farriol
"Aritmética Emocional" por Daniel Farriol
27/09/2007 - 17:47
Lo primero que se me viene a la cabeza después de ver esta película es: “¡Qué lástima”. Si, qué lástima por haber desaprovechado los elementos para brindarnos una obra maestra o al menos una de las películas del año, pero por desgracia tan sólo nos encontramos ante una película correcta. ¿Y por qué? Pues resulta difícil de explicar.
El reparto es extraordinario: Susan Sarandon, Max Von Sydow, Christopher Plummer y Gabriel Byrne, ¿quién da más? Y como excelentes actores que son todos ellos, bordan sus personajes y hacen que su sólo presencia ya merezca la pena gastarse el dinero en una entrada para ir a verla. ¿Y la historia? La historia nos narra el encuentro después de muchos años de los supervivientes de un campo de concentración, el planteamiento es sin duda muy interesante, el retrato de los personajes es impecable y tiene diálogos ciertamente brillantes. ¿Entonces? Entonces hay algo que no funciona, la maquinaria no está bien engrasada, todos los elementos individualmente son inmejorables, pero al juntarlos el resultado carece de la fuerza e intensidad necesaria.
Tal vez sea la anodina dirección del debutante canadiense Paolo Barzman, demasiado académico y distante.
El film adolece de los mismos problemas que le encontramos a “In the valley of Elah” y es su excesiva frialdad. El primer acto, donde se nos presentan los personajes y se plantea el conflicto, nos atrapa y nos coloca en predisposición de ver una gran película, pero en el segundo acto las perspectivas se van desdibujando poco a poco, la frialdad narrativa utilizada por miedo a caer en sentimentalismos para una triste historia que daría para ello, la vuelve lenta y carente de la emoción necesaria.
Y es que este es un film que titulado en castellano “Aritmética Emocional”, tiene un exceso de aritmética cinematográfica y una falta de emociones reales, cuando por lo que nos cuenta y el sufrimiento interno de los personajes debería ser justo lo contrario. ¡Qué lástima!
Daniel Farriol
"La escafandra y la mariposa" por Daniel Farriol
27/09/2007 - 17:44
El excéntrico Julian Schnabel ha presentado en el Festival dos films, “Berlín” y “Le Scaphandre et le Papillon”, para los que no lo conozcan, basta decir que su atuendo en la presentación en el lujoso Teatro Victoria Eugenia eran unas bermudas, una camisa a cuadros y unas zapatillas con dibujos infantiles.
Este segundo film presentado es un arriesgado y visceral acercamiento a una terrible historia real, la de Jean-Dominique Bauby, director de la revista de moda “Elle” que cae súbitamente en una extraña enfermedad que le conduce a un coma profundo. Cuando despertó lo hizo con el cuerpo completamente paralizado, excepto su cerebro y su párpado izquierdo que se convertirá en la única ventana de comunicación con el mundo y el medio de comunicación que le permitirá incluso escribir un libro.
Una historia trágica y extrema, que sólo un director como Schnabel sería capaz de llevar a la pantalla y encima dotarle sentido del humor para no caer en el melodrama lacrimógeno, ya que como él bien dice “odio el sentimentalismo, pero no los sentimientos”.
El film está interpretado por Mathieu Amalric (el cual asegura haber pasado gran parte del rodaje metido en una caja cuando no salía en escena, viendo en una pantalla de vídeo lo que pasaba y recitando sus pensamientos, luego grabados como voz en off), Emmanuelle Seigner, Marie-Josée Croze, Anne Cosigny y Olatz López Garmendia (la espectacular mujer del director que cuando así la presentó provocó un ligero murmullo en la sala de sorpresa para los que lo desconocían), aunque es la cámara quien se convierte en la verdadera protagonista del film y con ella el propio espectador, ya que la mayor parte del metraje está rodada desde el punto de vista del enfermo del “síndrome del cautivo” trasladando sus sensaciones al espectador. Y eso la convierte en una película difícil de ver, poco convencional, donde los desenfoques, las lentes utilizadas, los fundidos a negro simulando los parpadeos, etc, otorgan al conjunto una constante sensación de agobio claustrofóbico sólo atenuada por la utilización del sentido del humor.
La película fue premiada en el pasado Festival de Cannes, recibiendo el de Mejor Director, y es que Schnabel sabe sacar partido de una situación muy poco cinematográfica y atrapa nuestra atención por completo, curiosamente los altibajos del film vienen en las escenas que se abandona esa experimentación, me refiero a los innecesarios “flash-backs” que rodados con un irritante convencionalismo que contrasta con el resto, sólo consiguen alargar en exceso la duración del film y distanciarnos de la historia.
Schnabel pretende transmitir optimismo en lugar de llanto “he querido decir que hay que vivir el presente y agarrarse a la vida. Tras ver la película, uno tiene ganas de volver a casa, abrazar a sus hijos y pensar en lo afortunado que es”.
El film no es redondo, pero el esfuerzo y la valentía en contar la historia y la manera de hacerlo se merecen nuestra atención y así lo entendió el público con una sonora y larga ovación al finalizar la proyección y otorgándole una puntuación superior a los 8 puntos colocándola en segundo lugar para el Premio Perla del Público a punto de desbancar a “Caramel”.
Daniel Farriol
"A thousand years of good prayers" por Daniel Farriol
27/09/2007 - 10:45
Una de las películas más esperadas a competición en la Sección Oficial era lo último de Wayne Wang, la cual, por cierto, ha despertado ciertas suspicacias caso de ser premiada ya que el Presidente del Jurado, Paul Auster, co-dirigió junto a él dos películas en el inicio de sus carreras, lo que puede ser tan beneficioso como girarse en su contra para precisamente evitar habladurías. Suspicacias a parte, el film pese a ser un producto de calidad no consigue atrapar por completo la atención del espectador a través de una historia sencilla sobre la incomunicación con momentos de emoción contenida, pero narrada con un ritmo tranquilo y algo distante.
El viejo Sr. Shi va a visitar a su hija a los Estados Unidos para ayudarle a superar su reciente divorcio, pero el encuentro de los dos después de tanto tiempo sacará a relucir sus diferencias culturales, de generación y de una relación familiar anterior no todo lo satisfactoria que cabría esperar entre un padre y una hija.
El film refleja muy bien el choque cultural a través de la mirada del anciano y también el de la incomunicación que surge entre dos personas que hablan el mismo idioma en contraprestación al entendimiento al que llega con una mujer iraní que se encuentra cada día en el parque y en la que ninguno sabe expresarse correctamente en inglés. Destaca en este sentido y para reflejar lo difícil que resulta en ocasiones expresar nuestros sentimientos, la escena que ilustra el poster del film donde el viejo se sincera con su hija que le escucha desde la habitación contigua.
La película está bien narrada, está filmada con elegancia y simplicidad absoluta y resulta del todo entrañable, pero esa búsqueda de contar una historia de la manera más simple posible también la convierte en un producto que te deja la sensación de querer un poco más.
La acogida del público no ha sido tan entusiasta como la de la crítica, pero de todas formas, este es un bonito film que está entre lo mejor que se ha podido ver en la Sección Oficial, eso sí, imprescindible verlo en versión original (como todos, pero en este caso más por la utilización de los distintos idiomas con los que se comunican los personajes).
Daniel Farriol
Octavo día en el Festival de San Sebastián
27/09/2007 - 10:43
Llegamos ya al octavo día de proyecciones en el Festival, a tan sólo dos días para conocer el palmarés que empieza a estar reñido ante la superior calidad en general este año respecto a los dos últimos.
Las presentaciones del día en la Sección Oficial serán las del film coreano “Goong Nyeo / shadows in the palace” de Mee Jeung Kim, y la esperada “Honeydripper” de John Sayles, en la que muchos tienen esperanzas de ver “la película” del Festival.
En Zabaltegui nos llegan “Death at a funeral” de Frank Oz, el documental de Lou Reed titulado “Berlín” de Julian Schnabel (que es la segunda película que presenta después de la magnífica “Le Scaphandre et le Papillon”), “Ekko” de Anders Morgenthaler, “Gidam / Epitaph” de Jung Brothers y “The Princess of Nebraska” de Wayne Wang (que también es su segunda película en el Festival, después de presentar ayer y emocionar más a crítica que a público su “A thousand years of good prayers”).
También se presentará “Cleaner” de Renny Harlin, fuera de concurso, que tendrá proyección incluso en la pantalla gigante del Velódromo, con la presencia de Samuel L. Jackson.
La película libanesa “Caramel” sigue liderando las clasificaciones para el Premio Perla del Público con 8’614 puntos, más de 1 punto de diferencia con la segunda que es “4 luni, 3 saptamini si 2 zile”, y para el Premio de la Juventud con 8’689 puntos y gran ventaja también a la segunda que en este caso es “Buda explotó por vergüenza”.
Daniel Farriol
"Siete mesas de billar francés" por Daniel Farriol
26/09/2007 - 15:57
La nueva apuesta de Gracia Querejeta salta del drama más emotivo a los momentos cómicos más divertidos y lo hace de manera consecuente y con estilo. Ya puedo adelantar que para mi es la mejor película vista de momento en el Festival junto a “Eastern Promises”.
La historia se centra en Ángela (interpretada de manera serena y sentida por Maribel Verdú, que he de reconocer que no es santo de mi devoción, pero que últimamente me está obligando a alabarla por su buen hacer tanto aquí como en “El laberinto del Fauno”, por ejemplo) y su hijo que viajan a la gran ciudad ante la repentina enfermedad de su respectivo padre y abuelo. Cuando llegan, ya ha muerto, se lo comunica su amante que además le habla sobre la ruina en la que ha caído el negocio familiar, un local con siete mesas de billar francés. Después de enterarse que su marido la ha estado engañando durante muchos años y en varios ámbitos, decide quedarse en la ciudad y regenerar el negocio y convertirlo en lo que fue. Según su propia directora, “los personajes chocan entre ellos como bolas de billar y se abren los ojos los unos a los otros, lo que les reconcilia tras los secretos y malos entendidos que les separaban”. Y es que la ausencia del difunto es la presencia que tuvo maniatados en vida a todos los personajes y sigue haciéndolo ahora desde el recuerdo, por eso juntos deberán luchar por desprenderse de esa presencia y centrarse en sus vidas que ya casi no recuerdan en que punto las dejaron.
La película tiene una narrativa sencilla pero poderosa, amarga pero divertida, siempre cautivadora. La combinación entre drama y comedia se combina perfectamente y siendo en esencia un drama tiene los momentos más desternillantes vistos en el Festival (pienso en la escena del tuerto y del restaurante chino, por poner dos ejemplos), arrancando las más sonoras carcajadas que luego se tornaban en llantos contenidos.
Una película especial, intensa y con sabor a buen cine, hecho aquí y aunque la acogida de la crítica no ha sido sorprendentemente entusiasta (y digo sorprendentemente porque tampoco se acostumbra a ver películas tan redondas en la actualidad de nuestro cine), apunta claramente a varios galardones del palmarés.
Mención a parte merecen las interpretaciones de todos los actores que están estupendos, naturales, cercanos y creíbles, y se habla de una posible Concha para la Verdú aunque sería injusto dejar de lado a Blanca Portillo que está nuevamente magnífica o a Lorena Vindel, que las secunda con eficacia. Sólo se le puede achacar un hándicap (y no sería culpa del film en sí) y es la coincidencia de una de las sub-tramas con la también en competición “Mataharis”, la casualidad ha querido que ambos guiones contengan una parte de la trama idéntica que perjudica a “Siete mesas...” por haberse visto después, pero si uno compara la credibilidad de una y otra, para mi no hay color y “Siete mesas...” gana por goleada, aunque como digo la crítica no ha sido especialmente entusiasta por aquí y en cambio a “Mataharis” no la han dejado mal del todo. Veremos lo que pasa...
"The bird can't fly" por Daniel Farriol
26/09/2007 - 15:51
A veces uno se encuentra películas en Zabaltegui con mucho mayor interés que en la propia Sección Oficial y este es el caso de esta película sudafricana protagonizada por la Barbara Hershey, actriz inolvidable de “Hannah y sus hermanas” de Woody Allen y que tuvo la gentileza de asistir para la presentación del film y participar activamente en los coloquios.
La historia que nos cuenta es la de Melody, una cocinera que debe regresar a su pueblo natal para el funeral de su hija June, con la que había perdido el contacto desde que se marchó. El pueblo ha cambiado mucho y practicamente ha desaparecido bajo las arenas del desierto, pero también descubrirá que su hija le había ocultado la existencia de su hijo que ya tiene 10 años. Melody querrá llevarse a su nieto con ella, ya que en el pueblo carece de ninguna oportunidad, pero el niño no la acepta.
El film es visualmente bello y distinto, te atrapa como una tormenta de arena y sólo te deja al final con una escena que aunque filmada con rigor resulta de lo más absurda y que puede llegar a provocar más de una carcajada sin proponérselo.
Pero dejando de lado ese equivocado final, el resto del film es cautivador, la Hershey está estupenda, el ritmo narrativo no tiene altibajos y todo funciona como un reloj, como muestra está la entusiasta reacción del público que propició uno de los mayores aplausos de Zabaltegui. Sin duda, el Festival necesita más sopresas como ésta.
Daniel Farriol
"Exodus" por Daniel Farriol
26/09/2007 - 15:48
Sin duda, esta será una de las películas más controvertidas del Festival y no sé si levantará muchas pasiones, pero seguro que le salen unos cuantos detractores, no en vano ha sido el film que ha provocado más deserciones del Kursaal cuando ni tan siquiera se había llegado a la mitad de la proyección, aún así, tiene varios elementos de interés.
El mayor problema que tiene es la indefinición y es que una película que tiene el absurdo argumento de la existencia de una organización de mujeres que quiere exterminar a todos los hombres de la Tierra, parece destinada a buscar más la comicidad que la seriedad. Aún más cuando la película se inicia con la escena más delirante (aunque espléndida) que recuerde haber visto en años (si piensas ver la peli en breve no leas el siguiente párrafo para no estropearte el impacto): unos hombres en bañador y con gafas de buzo están pegando una paliza a base de martillazos a un hombre en una comisaría de policía y todo ello filmado con un elegante travelling hacia atrás en cámara lenta que parte de una fotografía de la Reina Isabel de Inglaterra, sin sonido y con una música de Mozart espectacular que enfatiza la acción. Es la escena de presentación y una vez visto eso, sólo queda esperar que el resto de la película sea igual de delirante (sobretodo si hemos leído la sinopsis) y por desgracia no es así hasta la escena final donde vuelve a sorprendernos con una escena llena de humor y mala leche.
¿Y el resto de la película? El resto es mucho más en serio, tan sólo salpicada con breves gotas de humor negro, pero se centra en la investigación que realiza el policía para descubrir si es real la existencia de esa organización de mujeres y en la relación del policía con su mujer y con la mujer del hombre que destapa el complot fémino y con la que vivirá un apasionado romance. Eso despista al espectador, primero delirio extremo, luego sobriedad a fuego lento y luego humor negro, indefinición temática para un producto de excelente acabado, con una fotografía exquisita (que si nadie la supera se llevará de calle el Premio del Jurado a la mejor fotografía), una banda sonora magnífica y los mejores encuadres y planos vistos hasta la fecha en la Sección Oficial.
Así que nos encontramos ante una película bella en su factura técnica, pero absurda en su contenido argumental, una experiencia extraña y desconcertante a la que todavía no se muy bien como definir, entre la fascinación y la estupidez, o tal vez ambas a la vez.
Daniel Farriol
"The Inner Life of Martin Frost" por Daniel Farriol
26/09/2007 - 15:45
Paul Auster, Presidente del Jurado de la Sección Oficial se atrevió a presentar su nueva película como director basada a su vez en su última novela “The inner life of Martin Frost”, que también ha presentado por estos lares, eso sí, como es natural fuera de concurso. Y digo que se atrevió porque eso entraña riesgos ya que te colocas en el punto de mira y la gente va a comparar tu película con el resto de las presentadas a la edición del Festival. De su osadía Auster sobrevive aunque por los pelos.
El film está protagonizado de forma convincente por David Thewlis, Irène Jacob y la hija del propio director, Sophie Auster, y cuenta la historia de un escritor que buscando inspiración para su próxima novela, un día se despierta junto a una misteriosa y bella mujer que se convertirá en su musa.
El arranque tiene fuerza y la primera media hora engancha el espectador entre risas y la curiosidad provocada en el espectador, pero a medida que avanza el metraje, el film se pone cuesta arriba y a partir del segundo acto se desinfla bastante, para conducirnos a un tercer acto aún peor.
Auster filma su particular mundo con mano temblorosa y sólo consigue atrapar nuestra atención a ratos, pero al menos el producto resulta soportable y agradable de ver, aunque no será de lo más destacable del Festival.
Daniel Farriol
Séptimo día en el Festival de San Sebastián
26/09/2007 - 15:43
Séptimo día ya del Festival y ayer se vivió una jornada intensa en la que el nivel medio de los films exhibidos subió muchos enteros. Para hoy están previstos los estrenos en la Sección Oficial de la esperada “A thousand years of good prayers” de Wayne Wang (que también presenta en este Festival otra película titulada “The Princess of Nebraska”, esta vez en Zabaltegui), y la uruguaya “Matar a todos” de Esteban Schroeder.
En Zabaltegui también llegan bastantes títulos interesantes como “Talk to me” de Kasi Lemmons, “Le Scaphandre et le Papillon” del excéntrico Julian Schnabel (que también tiene una exposición pictórica estos días en la ciudad, concretamente en el antiguo edifico de la Tabacalera y que está siendo visitada por casi todos los famosos que asisten al Festival), “Meduzot” de Etgar Keret y Shira Geffen, la española “La Torre de Suso” de Tom Fernández (realizador de la exitosa serie de televisión “Siete Vidas” y que cuenta en su reparto con Javier Cámara, Malena Alterio, Fanny Gautier y Gonzalo de Castro, entre otros), “Darling” de Johan Kling y el documental “Lynch” de Blanckandwhite sobre el proceso creativo del retratista de pesadillas fílmicas. También está previsto para que visiten la ciudad el legendario músico Lou Reed, los directores Renny Harlin y Frank Oz, las actrices Marie-Josée Croze y Liv Ullmann y la estrella del día, el actor Samuel L. Jackson que viene para presentar su último film “Cleaner”.
Así pues, un día completo y prometedor que se espera continúe la estela dejada por el día de ayer, donde las dos películas de la Sección Oficial dieron que hablar. “Exodus” por la controversia que desató y que causó las mayores deserciones en la sala vistas desde el inicio del Festival y “Siete mesas de billar francés” por la cálida acogida del público y menos de la crítica. Una jornada en la que el actor Alberto San Juan recibió el Premio Golfos de Cine otorgado por uno de los patrocinadores del Festival, uno de esos premios que no se sabe muy bien de donde salen.
También ha habido una pequeña sorpresa en las votaciones para el Premio Perla del Público y de la Juventud, ya que en las dos categorías se ha destacado claramente la película libanesa “Caramel” de Nadine Labaki y se convierte en la gran favorita para hacerse con los dos premios, desbancando respectivamente del primer puesto a películas como “4 luni, 3 saptamini si 2 zile” y “Buda explotó por vergüenza”, con excelentes puntuaciones que sobrepasan los 8’6 puntos en ambos casos. Mañana tendré la oportunidad de ver “Caramel” y poder valorarla.
Daniel Farriol
