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Reportajes Séptimo Vicio

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Tarsem Singh en Sitges 2007

10/10/2007 - 11:52

Os lo habíamos prometido. Aquí os presentamos un pequeño clip con la participación de Tarsem Singh en una tanda de preguntas y respuestas tras el pase de prensa de la arriesgada y estimulante "The Fall". El sonido no es precisamente lo mejor del vídeo pero ahí queda como testimonio.

Próximamente, más clips de la intervención de George A. Romero y la rueda de prensa de "The Signal".

David López

“À L’intérieur” por David López

10/10/2007 - 11:40

No me extrañaría oír hablar dentro de poco de algo así como el nuevo slasher francés para referirse a esta oleada de desopilantes producciones del país vecino que comienzan a hacer mella en la crítica bienpensante.

A diferencia de “Frontiere(s)”, “À L’intérieur”, debut en el largometraje de Julien Maury y Alexandre Bustillo, no alcanza el festín de truculencia gratuita del film de Xavier Gens. Y no es que un servidor no disfrute con el show grandguignolesco y la estética macabra de eso que llaman el poder de la sangre. Lo que ocurre es que uno, tal vez demasiado exigente, quien sabe, solicite que le ofrezcan un plus. Es decir, busco algo que no se limite a mero despiece en la carnicería y que aporte la solidez necesaria para denominar como cinematográfica una obra de este tipo.

Maury y Bustillo facturan una pieza menos grotesca que la de Gens y sustituyen la carnaza burra por un afilado sadismo que desde luego no está exento de casquería, géiseres de hemoglobina y sangre a borbotones. Es loable su capacidad para esculpir estampas angustiosamente evocadoras a veces, escalofriantemente primitivas en otras ocasiones, poblando el metraje de pequeños flashes que perduren en el recuerdo.

Lo que sucede es que el film parece nutrirse básicamente de esto y poco más, a excepción, claro está, del duelo interpretativo entre una prototípica dama mortal encarnada por la siempre inquietante Béatrice Dalle, y una joven embarazada traumatizada e histérica interpretada por la correcta Alysson Paradis. Aunque con mayor reiteración de la deseada todo se queda en festival de gritos, gemidos y lamentos en torno al esquema “tú tortúrame que mi venganza será peor”, el enfrentamiento animal entre ambas mantiene casi siempre las expectativas creadas. Y se acabó, porque el suspense brilla prácticamente por su ausencia y su desenlace entraña una de las escenas más ridículas que haya visto en mucho tiempo. Porque un thriller no puedo construirse bajo la premisa según la cual las fluctuaciones emocionales obedecen única y exclusivamente a un golpe de tijera. ¿No hubiese sido mejor sustituir las pinceladas más gruesas por un poco de “alta tensión”?

Es sorprendente la fascinación que por la maternidad más enfermiza sienten en Francia, pues éste título debería ser en parte deudor de esa tradición abierta por la brutal “Baby Blood” de Alain Robak. Una brecha que permite un soplo de aire fresco a una generación a la que poco importa las formas y los temas de la nouvelle vague. Ojalá y la próxima vez recurran a nuevos campos narrativos e incluyan recursos que potencien el drama y mantengan la vorágine de horror en un contexto en el que sin dejar de disfrutar pintando lienzos sangrientos y primigenios, rescaten la pasión por un terror más puro y denso.

David López

"Frontière(s)" por David López

10/10/2007 - 11:37

Xavier Gens, una de las cabezas visibles de la nueva generación de cineastas galos dispuestos a dinamitar el género llevando el salvajismo de los setenta a límites insospechados, ofrece en “Frontierè(s)” un choque extremo entre clásicos como “La Matanza de Texas” y “Las colinas tiene ojos”, y el torture porn de la era post “Hostel”.

Sólo que esta historia no se limita en sustituir a los matarifes liderados por Leatherface por un clan de repugnantes neonazis, sino que explota hasta resultar molesta lo que en aquellos títulos dirigidos por Hooper y Craven quedaba en elipsis.

El plagio descarado y reiterativo se pretende compensar apabullando al espectador con una sordidez y una brutalidad puramente instintiva que pone los pelos de punta, sumergiéndonos en un infierno de depravación y degeneración física y moral que chirría por su propia filosofía del “¿hasta dónde estáis dispuestos a soportar?”. Olvidaos de todo lo demás, porque Gens se limita a encadenar instantáneas propias de un matadero en el que los hombres y los cerdos apenas si se diferencian, utilizando todos los tópicos que tenéis en mente pero apostando por llevarlos hasta lo insuperable.

Habrá quien opine que es grosera, insoportable y nauseabunda (todas esas deserciones en la sala así lo indicaban). Otros habrán disfrutado de lo lindo con este festival de amputaciones y carne, exigiendo cada vez más en su ansiado clímax final. A nosotros directamente nos ha parecido un bodrio de escasísimo interés. Temblando estamos pensando en el inminente “Hitman”. Si mal pintaba la cosa, ahora apesta a desastre. Porque despreocuparte de tu película y abandonarla a la sucesión ininterrumpida de la casquería produce un indigesto empacho.

David López

"La Habitación de Fermat" por David López

09/10/2007 - 21:25

Para muchos las expectativas eran altas y por ello peor ha sido la caída. Aunque su punto de partida resultase atractivo (pero no excesivamente original), la verdad es que el debut de Luís Piedrahita y Rodrigo Sopeña naufraga en tantos aspectos que el barco finalmente no consigue remontar su hundimiento.

Entretenimiento que se olvida en cuanto otra película se cruza en tu vida, el film es tramposo, previsible y forzado. Una trama tan ajustada se corresponde, como era de esperar, con lagunas y trucos narrativos que faciliten el supuesto final sorpresa a lo largo de un metraje con algún momento reseñable pero demasiado irregular abusando de recursos dramáticos que poco aportan. El mal planteamiento de este juego de sospechas, mentiras y secretos no podía conducir a nada bueno.

Como gran escollo queda su reparto, tan poco creíble desde el mismo comienzo del film. Los directores son incapaces de mantener el ritmo cuando es imposible imaginar dicha situación con unos personajes que desde luego no encajan en las posibilidades de sus actores protagonistas.

Se deja ver y poco más. Para enigmas ya me quedo con Vicenzo Natali y su maquiavélica y juguetona arquitectura fílmica.

David López

"The Signal" por David López

09/10/2007 - 16:54

David Bruckner, Dan Bush y Jacob Gentry, integrantes del colectivo experimental “Daillies Project”, detentan complicidad y compenetración milimétrica para editar, escribir y dirigir a tres bandas “The Signal”, otra vuelta de tuerca a inminentes escenarios cuasi apocalípticos filmada con la crudeza explícita habitual pero partiendo de un elemento inquietante.

La señal que da título a la película hace referencia a una interferencia que ha copado los aparatos electrónicos de comunicación (desde televisores a teléfonos móviles) y parece provocar en la población un estado de psicosis y locura que ha despertado los instintos más violentos del ser humano. Más allá de la histeria y el caos, la gente, cuya percepción puede haberse visto alterada, comienza a matar, comienzan a matarse. Ahora bien, ¿realmente existe una relación entre esta señal y la sangrienta ira colectiva?

Esta película independiente que se inicia con un romance furtivo encajado en los parámetros del drama, poco a poco se torna hacia la barbarie propia del cine zombie y el terror en vísperas del fin del mundo perfilando una situación enrarecida y angustiosa cuyo grado de claustrofobia y tensión crece por segundos.

Con violenta frialdad y una crueldad que no escatima en grafismo, cada uno de los realizadores firma un segmento del metraje, sorprendiendo los abundantes brochazos de macabro humor negro del tramo intermedio, sin duda los más impactantes de la temporada, y decepcionando un poco en sus altibajos finales que concluyen en una resolución no del todo satisfactoria. Eso sí, abrir con un paródico homenaje al cine de los setenta que se queda en cine familiar comparado con lo que está por llegar, informan sobre la capacidad cinéfila de estos directores.

¿Recuerdan “El televisor”? Pues de ésta al infierno sólo hay un paso, este “The Signal”. Un film que bien merece la pena y que dentro de algún tiempo muchos no dudarán en etiquetar como película de culto. Por lo pronto, nosotros ya la hemos degustado con suma gratitud.

David López

Sitges 2007 en su ecuador

09/10/2007 - 16:51

En los dos últimas días crítica y público ha saboreado raciones de cine para todos los gustos y colores, definiendo poco a poco el listado de títulos destacados de este Sitges 2007 que ya ha superado su ecuador.

La soporífera “The Zombie Diaries” resultó ser una tremenda decepción después de las críticas favorables aparecidas en la red. Un tedio infumable de paupérrima factura donde de hecho los zombies son lo menos importante. A su lado la caspa bruta de la ultragore “The Rage”, del veterano Robert Kurtzman, por lo menos es entretenida a costa de la sangría, los higadillos y los efectos de maquillaje de corte tradicional que encajan en una trama en la que no faltan jóvenes estúpidos, el mad doctor de turno, buitres mutantes y muchos Fxs grimosos y virulentos.

Ayer la calidad de los títulos proyectados fue casi indiscutible, desde la equilibrada “El sueño de Casandra” de Woody Allen (de la que ya habéis podido leer nuestra reseña) hasta la cruda “The Signal”, sin olvidar el desconcierto que provocó “The Nines” del hasta ahora guionista John August, un film que provocó desconcierto y confusión entre el público asistente, logrando que todavía hoy muchos se pregunten que demonios vieron anoche.

Aunque para división de opiniones la que hoy ha desencadenado “Dainipponjin”, película que a priori había creado gran expectación pero que en la sala ha originado opiniones tan favorables como negativas.

División inexistente en la proyección del corte definitivo de “Blade Runner”, película para la que sobran comentarios y no faltan epítetos para nada exagerados. En pantalla gigante, en proyección digital, una experiencia única e irrepetible. Y sin perder un ápice de fuerza e impacto. Sin palabras, sólo emociones.

Hoy podremos rescatar “La habitación de Fermat” en su último pase en el festival, sin dejar de lado el “Frontiere(s)” de Xavier Gens que ha sido recibido con gran entusiasmo. La jornada se completa con el pase público de “El sueño de Casandra”, precedido por la entrega de la Máquina del Tiempo a Robert Englund, que más tarde presentará su último proyecto, “Jack Brooks: Monster Slayer”. Nosotros nos acercaremos a la primera película sorpresa del festival para la que ya hay un par de pistas generosas: su realizador es español, es su debut en Hollywood tras una exitosa carrera en el mundo del cortometraje, y es un especialista curtido en los efectos especiales (no en vano, su nombre está asociado al equipo técnico de “Hellboy” o “Romasanta”). ¿Apuestas?

Por cierto, hoy hemos asistido a la rueda de prensa de “The Signal”, donde Dan Bush y Jacob Gentry han contestado amablemente a las preguntas de Séptimo Vicio (próximamente clip en la web).

David López

"Diary of the Dead" por David López

08/10/2007 - 17:26

La esencia de mis comentarios acerca del trasfondo político y social presente en “REC” de Jaume Balagueró y Paco Plaza, y “AFR” de Morten Harz, podrían recuperarse a la hora de citar la espléndida “Diary of the Dead”, film que podría considerarse quinta entrega de una saga convertida en pilar de toda una suerte de panteón del cine fantástico y de terror, pero también fuente de la que han bebido tantas y tantas generaciones de cineastas.

Ya en “Zombie”, Romero iniciaba su particular cruzada contra una sociedad capitalista e hiperbólicamente consumista que en plena crisis mostraba su cara más nauseabunda y grosera. Sus dardos envenenados contra la jerarquía política y militar significaban para el cinéfago menos conformista un pozo sin fondo para una gozosa reflexión sobre el individuo y su papel en nuestra sociedad contemporánea.

Demostrando un estado de forma envidiable y una perspicacia propia de una filmografía madura, Romero da un paso adelante y se adentra en un nuevo terreno con el que justificar la mitología construida en torno a la figura del muerto viviente. Éste ya no es la metáfora, sino un recurso para desmoronar los cimientos de nuestra moderna sociedad de la comunicación, aquella en las que los mass media dictan y dirigen. Si algo es real, es porque se filtra a través de la televisión, su prueba definitiva de veracidad. La verdad, ese concepto tan tentador para la manipulación y los intereses propios tan denostado por pensadores como Nietzsche, se convierte en una instrumento al servicio de gobiernos corruptos, multinacionales abusivas y deseos privados de la clase que nos explota en la sombra. Visión apocalíptica y pesimista que puede definir nuestro mundo, sí, pero también el universo plasmado por Romero en este “Diary of the Dead”.

Nuestra obsesión por la imagen y la cámara de vídeo que filma todo acontecimiento humano ininterrumpidamente sirve de pretexto para que el veterano realizador norteamericano construya un mockumentary en el que unos estudiantes de cine se ven inmersos en una situación caótica que se le escapa de las manos a los altos estamentos políticos cuando los muertos se levantan. Mientras que la información supuestamente veraz acerca de esta situación se llena de mentiras, Internet y su red interminable de blogs es la última arma de la población para hacer ver al mundo lo que realmente está pasando. Los protagonistas de la portada del número de la revista Time dedicado al personaje más importante del año (los bloggers en esta ocasión), son los héroes de esta película, capaces de desvelar al mundo lo que está pasando mientras sobreviven a este holocausto zombie. Por eso también el film es perfectamente disfrutable para el que no busca nada más allá de un survival en el que la sangre, las tensiones, los traumas, el humor negro, el suspense y la acción no faltan. Y por supuesto, muertos vivientes desmembrados, brutales y tan torpes como antaño.

“Diary of the Dead” puede que no sea tan divertida y gruesa como “La tierra de los muertos vivientes”, pero en su conjunto dejará satisfechos tantos a los fans del cine zombie de toda la vida como a aquellos que buscan el supuesto pretexto crítico y ácido en el seno de la obra de Romero, que aquí deja al descubierto otras cartas, las que tejen el entramado secreto de los medios de masas y la aplicación de la tecnología a todos los ámbitos de nuestra vida, sin desechar los puntos comunes de anteriores proyectos. Romero en estado puro y nosotros tan contentos. Queremos la sexta ya.

David López

"El sueño de Casandra" por David López

08/10/2007 - 17:24

Es innegable que las mismas palabras que en su momento utilicé para referirme a las dos últimas películas de Woody Allen podrían nuevamente adquirir sentido aquí para reseñar “El sueño de Casandra”, el film que precede la aventura española del realizador neoyorkino.

Allen dirige a medios gas, es evidente. Aunque ya suene a tópico, lo cierto es que alcanzar la altura emocional de sus mejores títulos es algo que parece difícil. Pero en esta ocasión al menos presenta un nuevo thriller criminal, que como en el caso de “Match Point”, es preferible a comedias olvidables como “Scoop”, entretenimiento pasajero insignificante en la filmografía de Allen.

A pesar de su inequívoca intrascendencia, “El sueño de Casandra” resulta equilibrada y narrativamente intachable, alternando suspense y drama con tanta humildad como estilo. Ewan McGregor y Colin Farell sirven a Allen para sustentar una trama con la que describir perfectamente la dualidad impresa en tantos conflictos morales. De nuevo hallamos discusiones acerca del peso de la culpabilidad y la redención cuando su realizador opone dos caracteres bien distintos, el del personaje de McGregor, para el que el fin justifica los medios, y el de Farrell, tan abocado al fracaso como el primero pero capaz de discernir entre vasos de whiskey y pastillas sobre el crimen y el castigo, sobre el bien y el mal. La contraposición entre ambos fomenta las mejores líneas de guión del film, alcanzado un clímax final inevitable en la embarcación que da título a la película que redondea toda una moraleja sobre la condición humana, siempre codiciosa.

Puede que Allen haya perdido fuelle y corrosividad como dialoguista, pero satisface al espectador con desarrollos argumentales en crescendo donde existe un punto de no retorno en el que sus protagonistas deben pagar por sus actos o vivir con una mala conciencia pese lo que les pese. La gracia reside ahí, en descubrirnos en el rostro de unos individuos enfrentados a callejones sin salida en los que la elección, consciente o no, es fundamental. En cualquier caso, se acepta con gusto las dosis de humor negro que su director aporta en esta ocasión y se aplaude el acierto de contar con un sugerente score del siempre estimulante Phillip Glass.

Si bien puede situarse en la lista que incluye a los proyectos menos relevantes de su carrera, “El sueño de Casandra” ofrece como mínimo dos horas de buen cine, que visto lo visto hoy, parece mucho pedir. Y es que la veteranía, para lo bueno y para lo malo, es un grado.

David López

"AFR" por David López

07/10/2007 - 23:56

No sé si será coyuntural, pero lo cierto es que el mockumentary está en alza. Para quien no lo crea, ahí está el significativo número de falsos documentales que participan en Sitges 2007, tanto a concurso como en secciones informativas paralelas. Además, bajo el prisma de su funcionalidad como arma, la creatividad de muchos realizadores parece situarse en cotas altísimas.

Si Romero nos demostró ayer en su magnífica “Diary of the Dead” el peligro que entrañan unos medios de comunicación que reescriben a su antojo lo que somos y necesitamos imponiendo una cultura de la imagen totalmente agresiva en la que la verdad queda en entredicho, Morten Hartz elabora en su sobrio debut una provocadora e inteligente obra en la que el (falso) asesinato de Anders Fogh, Primer Ministro de Dinamarca, a manos de un ex -amante anarquista sirve de excusa para retratar con punzante osadía las miserias de la política internacional y las mentiras de la nueva Europa.

Hartz presenta una mirada precisa, perfectamente construida articulando las posibilidades de la ficción documental sin dejar de lado el humor y la manipulación propia de alguien que conoce al dedillo el lenguaje cinematográfico. A costa de imágenes de archivo y secuencias filmadas con rigor para la ocasión, este caso se reconstruye con entrevistas que poco a poco tienden de la intimidad secreta hacia una sorprendente hagiografía del político danés, explotando al máximo las emociones que produce un score bien orquestado con las imágenes y las palabras.

Fogh se convierte finalmente en un héroe trágico que soñaba con un mundo mejor y que supuestamente pudo ser objeto de una conspiración de esferas superiores que oportunamente señaló a su antiguo amor como culpable en lo que es uno de los mejores retratos del prototípico chivo expiatorio. Algo que entronca con la intención que Hartz tiene por mostrar el depravado establishment del sistema político occidental, esa máquina devoradora capaz de llevarnos a guerras vergonzosas y estrujar al Tercer Mundo.

Una auténtica pena que propuestas tan arriesgadas como ésta no tenga vida más allá de los festivales. Como remate, para los que se pregunten que aporta un título como éste a un festival como Sitges, quede para el recuerdo un momento de virtuosa imaginería fantástica que vuelve a hacernos dudar de las habituales fronteras del género. Un puñetazo en el estómago del sistema.

David López

Próximamente, reseñas de “The Fall”, “Boarding Gate” y “Diary of the Dead”, más nuevo clips con las intervenciones de Tarsem Singh y George A. Romero.

De una aburrida "The Sword Bearer" a la provocación inteligente de "AFR"

07/10/2007 - 22:56

Hoy Seven Chances vuelve a demostrar en su segunda proyección que es una de las secciones más interesantes del festival: la mirada de un crítico y la premiere de siete títulos que desafortunamente nunca llegarán a nuestras salas comerciales. Si ayer nos enamoramos una vez más del espectáculo cinéfilo de Oliver Assayas, hoy hemos aplaudido la provocadora propuesta de Morten Hartz y su "AFR", un falso documental de los que no se olvidan. Disfrutando como locos, y eso que aún no han llegado los títulos de Naomi Kawase y Guy Maddin.

Todo lo contrario nos ha sucedido con la aburridísima y prescindible "The Sword Bearer", una historia de amor filmada en Rusia de gran trabajo fotográfico pero con un fondo más bien escaso.

Y en dos horas comienza un nuevo maratón Midnight-X-Treme con 4 películas, ni más ni menos. Y atención, porque llegan "Flight of the Living Dead", "Zombies Diaries", "The Rage" y "Mullberry St.", cuatro proyectos que prometen una larga noche de casquería y humor negro negrísimo.

David López

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