
Después de la quietud y el minimalismo formal ofrecido por la selección de títulos del Festival Cines del Sur, nada como una buena ración desprejuiciada de terror sexy de la mano de Eli Roth.

Sádico entretenimiento, “Hostel 2”es el retorno de Eli Roth a su brutal pasatiempo turístico, en el que repite punto por punto el guión de su predecesora con la única novedad que supone cambiar el sexo de sus protagonistas. Por lo demás, todo sigue poco más o menos igual en este escalofriante y seco retrato de la Europa del Este: violentos estallidos de hemoglobina y vísceras, desfile de bellezas bien dotadas, personajes descerebrados y estereotipados, e hiperbólico humor negro. El miedo que siente el norteamericano medio hacia el extranjero, al que sólo puede identificar como enemigo, sirve a Roth como caja de Pandora que destapar para despertar los más profundos terrores de una nación asustada. Y es que para ellos, “hay pocos lugares seguros en Europa”.
Pero más aterrador es descubrir que los participantes de esta macabra cacería son ese club de ricos que por la mañana se oculta tras la máscara del perfecto padre de familia dedicado por entero a su trabajo, y por la noche desvela su verdadera rostro, el del yuppie psicópata que ha sustituido la práctica de tiro por la mutilación quirúrgica y el fetichismo de la sangre. Esa misma fascinación es la que parece sentir el propio espectador que en ocasiones disfruta gozoso con la orgía visual de Roth, que juega con éste molestándolo con elipsis que apartan nuestra mirada de lo que realmente queremos ver.
Roth demuestra ser el listillo de la clase con la tarea del cinéfago del siglo XXI bien aprendida. Recurre a viejas glorias del cine italiano de los 70 como Luc Merenda o una esplendorosa Edwige Fenech; se dedicar a expoliar tanto a Wes Craven como a clásicos absolutos de la talla de “El malvado Zaroff”; y sigue permitiéndose obvios guiños al compadre Tarantino. Con actitud propia del fan fatal encantado de revolverse en su asiento en una cochambrosa sala de cine, incluso adopta los peores tópicos abriendo con el trasnochado y poco imaginativo comienzo que parece exigírsele a una secuela.
La aparición estelar de Ruggero Deodato (el realizador del famoso mondo “Holocausto Caníbal“) parece indicar que Roth orienta su nostalgia hacia un nuevo legado: del extremismo surrealista nipón, certificado por la presencia del reverenciado Takeshi Miike en el original, a la iconografía de la tradición fantástica del cine italiano de los 70 y 80. Precisamente, cuando el director se disuelve en la pura fantasía cinéfaga, el espectador será el más agradecido y pocos olvidarán esa breve revisión de la leyenda de la condesa Bathory con sangrienta escenografía e implacable resolución al estilo de los maestros del horror transalpinos.
El problema es que este disfrute carece por completo de originalidad, y no son pocos los momentos en los que el espectador siente la necesidad de exigir una damnificación por la poca estima que parece dedicarle un producto así. Su desarrollo peca de una tremenda torpeza que no demuestra sino pereza y aburrimiento en el realizador por su película. ¡Y su reparto! Más allá de los nombres propios mencionados anteriormente, mucho escote pero escasa credibilidad, y casi resulta paródico incluir a Roger Bart y Richard Burgi repitiendo los peores estereotipos de sus personajes en la televisiva “Mujeres Desesperadas”. Si esto lo rematamos con un esperpento que parece sacado de una nota a pie de página del Pedro Temboury de “Psycholettes” y un cierre de pura comicidad absurda en la línea de “Cabin Fever”, pues ya tenemos el menú completo. Una lástima la falta de pretensiones por dotar a esta secuela de una identidad propia que no se limite al autoplagio y la referencialidad descontextualizada.


Por cierto…ojo a los trailers que acompañan la película: «Next» y «Habitación sin salida», que casi parece el film de una sesión doble con «Hostel».
Buena pelicula para mi gusto. Muy similar a la primera pero poniendonos en la piel del sexo femenino. Hay ciertas imagenes que ponen los pelos de punta.
Final apoteosico, muy concorde al resto de pelicula.
sinceramente, el pequeño guiño a Bathory me parece de lo mejorcito del año
Señores, he aquí un crítico sin criterio alguno. El que te guste el cine no quiere decir que lo entiendas. Sin embargo, lo peor de todo no es tu falta de talento a la hora de comentar una película, si no la carencia de sentido que le proporcionas a tus palabras.
He leido casi todas tus «criticas» desde que la pagina empezó a funcionar y…Don David, dejelo usted porque sin duda alguna, usted no vale para esto. Quizá sea duro, pero la verdad, aunque dolorosa, no deja de ser cierta.
No quiero centrarme en ninguna de tus críticas en concreto ya que he decidido que a partir de ahora lo que voy a hacer es comentarlas. Fijate bien que no he escrito «criticar», pues yo, a diferencia de ti, no me creo (aún) con derecho de poder usar esta palabra. Si señor, una crítica al crítico. Señores!! comienza el show, reserven sus asientos y compren palomitas porque la película va a empezar.
Frank Castle
Sin nada más que decir, me despido de todos aquellos que hayan leido estas palabras y por supuesto, también me despido de ti, David
Hola Frank
En primer lugar el que parece que no tiene criterio eres tú, porque en efecto, tú estás criticando algo y sin ofrecer argumento alguno. Con lo cual, si no podemos razonar nuestras ideas, éstas caen por su propio peso. Por todo ello, espero esos comentarios. Por mi parte, espero sentado y sin palomitas, que el cine me gusta disfrutarlo sin ruidos en la sala.
Por cierto, mejora tu ortografía.
Y gracias, en el fondo me regocija saber que has leído todas mis críticas, que en realidad, yo siempre he denominado «reseñas», demostrando que en el fondo eres el primero de nuestros lectores.
Resulta cuando menos curioso el que quien se hace llamar «el criticón» niegue que lo que hace son críticas.
Todas estas «reseñas» despiezan primero la película (o disco, para el caso es lo mismo), para luego pasar a un juicio general, como en este caso:
«El problema es que este disfrute carece por completo de originalidad, y no son pocos los momentos en los que el espectador siente la necesidad de exigir una damnificación por la poca estima que parece dedicarle un producto así.»
A mí me esto da la impresión de que es una crítica, pero no lo sé, lo mismo es que no sé qué es una crítica.
Veamos qué dice la RAE:
8. f. Examen y juicio acerca de alguien o algo y, en particular, el que se expresa públicamente sobre un espectáculo, un libro, una obra artística, etc.
¿se podría llamar examen a lo primero y juicio a lo segundo?
Hay que tener mucha cara para atreverse a decir que tú no haces críticas.
En primer lugar voy a felicitar a Paco Castillo por su idea de butaquero palomitero y decirle que la verdad es que no crítica nada, ni las películas ni al «fantoche» del que tratamos. Y otra cosa David, si quieres que no te critiquen pelagatos como Paquito Chocolatero -digo, Castillo- intenta, lo primero, dejar el alcohol, las drogas duras como cine de barrio y como no, las alusiones a festivales comparables a la clásica «Noche de Fiesta» o la vaquilla del «Gran Prix».
A este paso David la mejor crítica sobre música que puedes hacer es sobre solitas consolidados en el arte de la canción del verano, como la Tata Golosa y sus micrófonos o David Civera y su nuevo disco «Alè, Alè».
Sin más comentarios un saludo a Don Paco Castillo, alias, Frank Castle y como no a este nuevo consolidado crítico de tebeo David López.
Para lo que hay que tener cara Currito es para criticar o ladrar sobre David. Peor que un fantoche de la cuna de Jose Luís Parada es otro que critica a nuestro ilustre super López con lenguaje de corte y confección de paños ramos.
Sin nada más hermano de Frank Castillo, que es este nuevo banderillero de la crítica: Curro castillo, decirle que se dedique a mandar los cupones del Nescafé para un sueldo para toda la vida, ya que vivir de crítico de críticos es como vender enciclopedias en el «poligamo».
Hola Frank, aunque tal vez debería decir Curro Castillo, e incluso Lagarto Jones, que visto lo visto, parecen ser distintas personalidad de una misma criatura. Criatura que por otro lado debe odiarme o envidiarme con locura. Casi suena a némesis de cómic (de ahí que me haya encantado eso de «crítico de tebeo», que pinta realmente bien, incluso puede que tome prestado el calificativo: «David López, crítico de tebeo»).
Vayamos por partes que decía aquél.
Yo no es que me llame a mi mismo «El criticón», es el nombre que se nos ocurrió para esta sección por puro homenaje literario. Yo mismo me avergonzaría si me autodenominase así. De hecho el que aquí escribe nunca ha tenido la intención de ser considerado como crítico sino disfrutar haciendo esta web con otros amigos y colaboradores. Llámalo reseñas, críticas o análisis sesudo fílmico. Simplemente se deben entender como textos personales de los autores que participan en un medio que no está hecho para ganar ni un duro.
En cuanto a si escribo bajo los efectos de los estupefacientes, pues te(os) confirmo que hace tiempo que no pruebo gota de alcohol (al menos de generosa graduación) con lo cual éste difícilmente puede generar mis palabras. Y en cuanto a «Cine de barrio», llevo tiempo sin verlo aunque últimamente he conseguido de aquí y allá toda una antología de Paco Martínez Soria, que espero disfrutar en cuanto tenga algo de tiempo.
Lo de dedicarme a la crítica de solistas españoles me parece realmente complicado, no sabría que decir del bueno de David Ciruela.
Reitero que agradezco enormemente la referencia comiquera con eso de «ilustre super López». Sinceramente me gusta y me siento, de corazón, halagado.
Para terminar, que no son horas, comentar lo hilarante que me pareció este último comentario de Lagarto Jones, tiene puntos realmente buenos y creo que podrías escribir algunos criticiones o artículos para la web. Lo digo en serio. Conseguir escribir algo divertido no es nada fácil.
Lo de «vender enciclopedias en el polígamo» por lo menos me lleva a comprender que hablo con un paisano/s que debió alucinar ayer al verme ayer el careto (terrible foto, peor fotogenia) en el diario Ideal.
Vaya, puede que hasta nos conozcamos y, como decía el personaje de Samuel L. Jackson en «El protegido», hasta fuésemos amigos.
Ah, y te doy la razón en algunso de tus comentarios. Soy un pretencioso y un barroco de mucho cuidado. Pero macho, no lo puedo evitar, mi sueño era trabajr en el Cahiers du Cinema pero el francés no era lo mío. De todas formas, intentaré que en un futuro no muy lejano, mis escritos sean aptos de recibir una clasificación «para todos los públicos». Aunque a fin de cuentas, nunca fue la intención de un servidor la de llegar a ser crítico, sino que éste es un divertido entretenimiento.
Por cierto, mis más sinceras disculpas por si os he tratado como la misma persona y en realidad no sois sino distintos sujetos. Es lo que tiene el anonimato!
Hola David
No tengo multiples personalidades como piensas, sólo soy Lagarto Jones, debo decir que aunque no me caso con nadie me parece que tienes mano izquierda para lidiar este tipo de toros. Desde luego no sé si para correr en los San Fermines, que seguro te cogería el toro, pero sí para el diplomatico con tus detractores.
Creo que me excedí en mis comentarios, fruto de altas temperaturas nocturnas junto a un cocktail de pornografía y el tomate.
Pero David, vamos a lo que nos importa, continuaré mirando con lupa tus «reseñas». Ahora bien, para que veas que también tengo cosas en común contigo debo confesarte que yo también veía clásicos del cine español de Antonio Ozores detrás de alemanas en la Costa del Sol. Creo que hay que decir lo bueno y lo malo, ya que el Framk Castle sólo se dedica a pagar su frustración por su excaso éxito con las féminas y su cuarto «palo» en el día tras un sondeo de 83 mensajes a sus compañeras de facultad para tomar un café jejejeej.
Nada más, desde el desierto granadino, digo desierto porque escasean los Ken Follet y abundan los muñecotes de página web de sobremesa nocturna, me despido hasta próxima aparición estelar.
Veo que conoces mis limitaciones. Efectivamente, el toro en San Fermínes me cogería fijo, lo mío no es el «atrápame si puedes».
Sigo ofreciéndote si te animas a colaborar con esta humilde web. Lo del cocktail pornográfico-tomatil me hace pensar que puedes ser el relevo natural de don Fran Parra en la sección «Sexo, mentiras y cintas de vídeo». El día que te dé el pronto, no dudes en escribirnos, que aquí no hay rencor ni mala uva alguna. De hecho hoy comentaba entre risas lo del «Cine de Barrio» con algunos compañeros de trabajo y todos me han comentado que es un punto buenísimo. Por lo pronto, un placer que quieras comentar todo lo que creas conveniente.
De Ozores hace tiempo que no veo nada. Lo de Martínez Soria ha sido un antojo más que otra cosa, que ha motivado una descarga compulsiva de unos quince títulos que veré cuando el tiempo lo permita (y no me refiero precisamente a termómetros disparados).
Sobre el Castigador no me pronuncio aunque tu comentario es un golpe bajo a la autoestima de cualquier hijo de vecino, mezcla de mala follá granadina y actitud corrosiva.
PD: Sigo pensando que nos conocemos. La verdad sería una pena estar hablando con un viejo amigo/conocido y no poder mandarle un abrazo como la ocasión merecería.