«Cabeza de Perro» por Rueben Paul Divall

«Cabeza de Perro» por Rueben Paul Divall

Hacía tiempo que no salía con tan buen
sabor de boca tras ver un film español. Podría
remontarme a 1997, cuando un desconocido director llamado
Alejandro Amenábar irrumpía en la cartelera
con un film desconcertante: "Abre los Ojos".
Una sensación similar (y más intensa)
me ha provocado "Cabeza de Perro", a veces
es incomprensible (cómo la enfermedad que padece
el protagonista), otras surrealista o mágica
y a la vez desprende una gran ternura con la simbiosis
Juan José Ballesta – Manuel Alexandre en el mejor
film, hasta ahora, del sevillano Santi Amodeo. Amodeo
vuelve a hacer de todo en su nuevo proyecto: guión,
dirección y música.

De buena familia, noble como siempre y con un gran problema en su interior
nos encontramos a Juan José Ballesta, quien una vez más
nos sorprende con una gran interpretación. En esta ocasión
fuera de los registros a los que nos tiene acostumbrados. Padece una enfermedad
sin nombre, una rareza de la naturaleza como raro es que no interprete
a ningún "pillo callejero". Pese a ello, la acción
se realiza en el hábitat marginal y natural de los personajes encarnados
por el "pequeño ruiseñor" del siglo XXI (ahora
"el Bola") quién está evolucionando y convirtiéndose
en uno de los mejores actores del país, sin caer en los vicios
de "los niños estrella".

Adriana Ugarte realiza un papel muy sobresaliente y bello. Pero para
bellezas en "Cabeza de Perro", la vitalidad que desprende Manuel
Alexandre a sus 88 años, considerado uno de los mejores actores
secundarios del cine español, habiendo participado en más
de 300 títulos.

Algunos tendrán la sensación final de que es una fábula
mágica, conseguida a base de pausas inesperadas en el tiempo, buenos
efectos digitales y excepcionales combinaciones rítmicas con diversos
ruidos mundanos ("minimalismo callejero"). Otros muchos exclamarán
con "Cabeza de Perro": ¡qué paranoia!.

RUEBEN PAUL DIVALL