«Fair Play», hipocresía laboral (Noticias)

«Cashback» no es el único cortometraje transformado en película de gran formato presente en el Festival de San Sebastián, «Fair Play» también se apunta a esta tendencia de nuevo cuño que viene a decir «si tu corto es bueno, en largo será mejor».

«Fair Play», prolongación del mediometraje «Squash», escrita y dirigida por Lionel Bailliu, es una mirada hecha por ojos que nadan en sangre del mundo laboral que nos ha tocado (sobre)vivir. Ejecutivos en estrés permanente, directivos que tratan a sus subordinados con la misma piedad con que los niños ejecutan a las hormigas y todo para embellecer una cuenta de resultados, comprarse un coche más caro o costearse las horas extras de una secretaria de triple turno.

Protagonizada por Benoît Magimel («La dama de honor»), Jean-Pierre Cassel y Eric Savin (que repite el papel de «Squash»), «Fair Play» es una película/deporte. Cada secuencia es una competición deportiva en la que jefe y empleados o empleados solamente ajustan cuentas pendientes. Deportes de riesgo (escalada), deportes de ricos (golf) o simplemente deportes demodé (squash), en todos ellos la hipocresía laboral va evaporándose minuto a minuto y lo que queda es odio, asco y mucha envidia. Thriller con metáfora incluida que dura hora y media y pasa en medio suspiro, «Fair Play» ha sorprendido en el Festival de San Sebastián. ¿Motivos? Se proyectó a deshoras con la expectación de un telonero de mediodía. ¿Razones? Es una película francesa a la que la crítica francesa ha tratado con poca compasión. No sabemos qué motivos tuvieron. Lo cierto es que las proyecciones donostiarras de «Fair Play» finalizan con aplausos entusiastas y el boca a oreja garantizado.