Hyena, el thriller psicológico producido ejecutivamente por David Lynch, ya tiene nuevo reparto principal y apunta a convertirse en uno de esos proyectos observados con especial atención por todo lo que rodea al legado del cineasta. Según Variety, la película estará protagonizada por Kiernan Shipka, D’Pharaoh Woon-A-Tai, Edgar Ramírez y Rosemarie DeWitt, con Scott Coffey en la dirección y un rodaje previsto en Spokane, Washington, durante el primer trimestre de 2027. La noticia sitúa el proyecto en el mercado de AFM y lo coloca, de paso, en una zona sensible: la de las obras que llegan después de Lynch, pero todavía bajo la sombra de su nombre.
El dato más delicado aquí no es solo la presencia póstuma de Lynch como productor ejecutivo, sino la clase de material con el que se asocia. La sinopsis avanzada por la prensa industrial describe la llegada de Genevieve a la casa familiar junto a su nuevo novio, Alexei, y el modo en que esa visita abre grietas en una familia aparentemente apacible, hasta exponer secretos, deseos y una violencia latente. Es una premisa de intrusión doméstica y descomposición afectiva que suena menos a homenaje superficial que a una tradición del horror psicológico interesado por las máscaras sociales, la erosión del hogar y lo reprimido que termina filtrándose por las costuras.
El terror íntimo frente al espectáculo
Las declaraciones de Coffey recogidas por la prensa apuntan en una dirección concreta: el terror de Hyena no partiría de lo sobrenatural, sino de ese momento en que el duelo, el amor o la convivencia dejan de obedecer a la cortesía social y adoptan formas más feroces. No es una idea nueva, pero sí una vía fértil para el género cuando evita las fórmulas gastadas y vuelve a mirar la familia como espacio de conflicto, deseo y autoengaño. Por sinopsis, Hyena parece interesada en esa clase de violencia que no irrumpe desde fuera como un monstruo inequívoco, sino que se activa dentro de una casa que ya estaba agrietada.
Por ahora, lo más sólido es esto: Hyena tiene reparto confirmado, arranque de producción previsto para comienzos de 2027 en Washington y una premisa que se mueve en una zona del thriller psicológico.
Fuente: Dread Central.




