
Keanu Reeves ha cerrado su regreso como John Wick en una precuela animada de Lionsgate. La película contará la misión que permitió al asesino abandonar su oficio para vivir con Helen: eliminar a sus rivales durante una sola noche. Shannon Tindle dirigirá el proyecto, con guion de Ryan y Kaz Firpo. GamesRadar+ recoge la confirmación publicada por Variety, que sitúa a Reeves también entre los productores.
La noche que precede a John Wick
La misión imposible pertenece a la historia que los personajes cuentan sobre Wick antes de que el espectador lo vea resolver sus nuevos problemas. Funciona como una medida de su reputación: los demás saben lo que hizo y reaccionan en consecuencia. La precuela convertirá ese antecedente en el centro del relato, con la decisión de retirarse como horizonte de la acción.
Mostrar una hazaña que hasta ahora dependía de lo que otros decían tiene una dificultad particular. El rumor permite imaginar una escala distinta a cada espectador; una película debe elegir lugares, adversarios y una duración. El equipo tendrá que dar forma a esa noche y encontrar algo que contar sobre el personaje mientras cumple un encargo cuyo resultado ya conocemos.
El deseo de salir de ese mundo ofrece una dirección emocional bastante clara. Cada enfrentamiento puede acercar a Wick a la vida que quiere empezar y, a la vez, reforzar la identidad de asesino de la que intenta desprenderse. El argumento permite trabajar con esa contradicción sin alterar el punto de partida de la primera película.
Shannon Tindle y el cambio de medio
Tindle llega al proyecto después de dirigir Ultraman: Rising. Ryan y Kaz Firpo se ocupan del guion de esta fase de producción. Animation World Network recuerda que Lionsgate anunció el proyecto en CinemaCon en abril de 2025, cuando Vanessa Taylor figuraba como guionista. La confirmación actual concreta el regreso de Reeves y el equipo que desarrollará el largometraje.
La animación abre decisiones que van bastante más allá de dibujar a un personaje conocido. El peso de un cuerpo depende de los tiempos del movimiento; la fuerza de un impacto, de cómo se prepara y de lo que sucede después. Una cámara dibujada puede colocarse donde sería muy difícil instalar una cámara física, pero sigue necesitando una orientación comprensible para que una pelea conserve tensión.
Reeves aportará la voz a un personaje muy asociado a su presencia corporal. Esa separación puede resultar interesante: la actuación tendrá que encontrarse con el trabajo de animadores y responsables de acción. La economía verbal de Wick deja espacio a silencios, respiraciones y cambios pequeños en la manera de decir una frase, mientras el movimiento construye el resto de su comportamiento.
La expansión de la saga
Chad Stahelski, Basil Iwanyk y Erica Lee producirán la película junto a Reeves. Esta historia se sitúa antes de los acontecimientos del primer John Wick, por lo que su desarrollo sigue una línea distinta de la anunciada quinta entrega de acción real. La precuela cuenta con un episodio preciso del pasado del protagonista y con el paso a la animación como sus dos decisiones principales.
El interés por el trabajo físico de un actor conecta también con el regreso de Brad Pitt como Cliff Booth bajo la dirección de David Fincher. El especialista de aquella ficción y el asesino de esta saga pertenecen a mundos diferentes, pero ambos se definen en buena medida por lo que sus cuerpos saben hacer. En la nueva película de Wick, esa destreza tendrá que construirse fotograma a fotograma.
Fuentes: GamesRadar+, Variety: acuerdo de Keanu Reeves, Animation World Network.
Imagen de portada: Keanu Reeves como John Wick. Imagen de archivo de Lionsgate, vía GamesRadar+. No corresponde a la nueva película animada.
