
Mágica, taciturna, inolvidable. Así es «Goodbye, Dragon Inn» de Tsai Ming-liang. Melancólica, retrospectiva y sugestiva. Así es la banda sonora compuesta por Arbol y Fibla para una ocasión irrepetible: el Festival de Cine Asiático de Barcelona celebra su décimo aniversario.
Un Apolo lleno hasta la bandera acogía entre vitores y aplausos una velada inusual: la fusión en directo del celuloide incorruptible de Ming-liang y la electrónica orgánica y experimental de Arbol y Fibla. Un acontecimiento singular que queda inscrito en la historia única e inacabada del BAFF, un cúmulo de sensaciones que atiende al misterioso embrujo de la sala de cine, la misma que aún nos fascina y emociona. Imborrable estampa para el anecdotario de esta edición que el público ha saludado como un evento de esta talla merecía. ¡Y ojalá podamos regresar allí para celebrar muchos cumpleaños más!





