La película sigue al irreverente presentador de televisión Bill Maher (también productor de la cinta) a través de un viaje por todo el mundo en el que interroga a una serie de personas sobre temas tales como la necesidad de la religión o la existencia de Dios.
«Nietzsche dijo que Dios había muerto, pero él no imaginó la recaudación en taquilla que alcanzaría La Pasión de Cristo» afirma con sarna Charles.


Fuente: Worst Previews



