
La Unión Soviética colapsó en 1991 y el pueblo georgiano tuvo la oportunidad de elegir a su primer presidente, Zviad Gamsakhurdia. Su presidencia fue breve: sus oponentes lograron derrocarlo y, como resultado, tuvo que exiliarse. El caos político que siguió al golpe de estado provocó una guerra civil a la que se sumó el conflicto con Abjasia. En 1992, Gamsakhurdia y sus partidarios reaparecieron en el oeste del país y continuó defendiéndose como el legítimo presidente de la nación. Su segunda derrota desembocó en una nueva expulsión de Georgia. La historia de «Khibula» comienza justo aquí. Acompañado por un primer ministro y todo un ejército de guardias de seguridad, Gamsakhurdia encuentra refugio en las montañas a pesar de la necesidad de cambiar constantemente de ubicación. Tras su pista, un grupo de perseguidores que supuestamente han sido enviados para aniquilarlo. Una amenaza invisible que enturbia la estabilidad psicológica del presidente depuesto. El riesgo de ser asesinado por alguno de sus hombres, la presión que lo empuja a diario a tantear la posibilidad de suicidio y las noticias manipuladas por sus oponentes se convierten en otro peso que cargar a sus espaldas. La película intenta arrojar luz sobre un misterio sin esclarecer, la enigmática muerte de Gamsakhurdia, cuyo cuerpo fue hallado con una herida de bala en la cabeza.
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