
Kevin Zegers, Keisha Castle-Hughes, Rachael Leigh Cook, Kristin Kreuk, Yû Aoi y Amanda Plummer conforman el inusual reparto de esta propuesta largamente acariciada en la que Iwai asume gran parte de los apartados técnicos y artísticos: dirige, produce, escribe, fotografía y compone la música de este proyecto en el que participan inversores de Canadá, Japón y Estados Unidos.
Según la sinopsis que ofrece Sundance, «Vampire» otorga un nuevo significado, de mayor alcance, al término «vampiro», dejando claro que nada tiene en común con los tópicos y los lugares comunes expuestos en «Nosferatu», los viejos clásicos de Bela Lugosi o la plúmbea saga inspirada en los libros de Stephenie Meyer.
Simon es, en apariencia, una persona bastante normal. Un joven que dedica tanto tiempo a su trabajo en la docencia como a su madre enferma. Pero la realidad es bien distinta. Cada noche, Simon se pierde en chats y foros tras la pista de la chica perfecta: guapa, tímida y de tendencias suicidas. Su verdad es simple: las circunstancias le obligan a beber sangre humana.
En la misma web se destaca, con todo tipo de elogios, el trabajo del director de «Love letter»: «impresionantes y líricos movimientos de cámara que, arropados por encuadres poco convencionales, capturan la belleza de imágenes macabras mientras una música evocadora y el diseño de sonido completan este tour de force sensorial». Sin duda, un must see.









