Se trata de un documental que intenta reflejar el proceso creativo de uno de los directores más originales y con un mundo más personal de la actualidad, así que uno espera que ese retrato este a la altura de la figura retratada.
Lamentablemente no es así y el documental es bastante tibio, no ofrece muchas respuestas ni al proceso creativo de Lynch ni a su propia personalidad y sólo resultará de interés a los fanáticos de su cine (entre los que me encuentro).
Un documento interesante por tratar de un cineasta único, pero realizado de manera algo torpe, incoherente y sin un rumbo claro en lo que se nos quiere contar. Se acompañó a dicha proyección un cortometraje de media hora, una especie de making-off de su último film “Inland Empire” que casi resultó más interesante que el propio documental y es que en este corto si que se puede descubrir mejor la manera de trabajar de Lynch y se convierte en un documento magnífico para cualquier aprendiz de cineasta.
La sensación que me quedó después de ver este documental y este corto es la de unas terribles ganas de coger una cámara y filmar, la pasión de Lynch por su trabajo se la inculca al espectador. Lynch genio y figura.
Daniel Farriol



