Después de “Mil años de oraciones”, la emotiva película presentada por Wayne Wang en la Sección Oficial, nos llega esta “The Princess Of Nebraska” en Zabaltegui, una película en su concepción artística radicalmente opuesta a aquélla.
Y es que aquí Wang busca más la experimentación, fragmenta las escenas de manera violenta, con planos cortos, saltando el eje, utilizando planos imposibles o escorados, todo lo contrario a la serenidad de “Mil años de oraciones”. Ahí radica el mayor interés de la propuesta, la estilística, la belleza de sus imágenes, la conjugación de las mismas con la música (extraordinario el último plano con una canción de Antony and the Johnsons en primer término que pone los pelos de punta), lo de menos es la historia que daba para 30 minutos o poco más y que Wang la larga hasta hacernos perder el interés en la misma. Un film poco comercial, entre la poesía urbana y el cine experimental.
Daniel Farriol


