
Repleta de actuaciones paródicas, del todo punto contrarias al sentido atmosférico, intrigante, que el director pretende conseguir con su relato, Best-seller de Lee Jeong-Ho recoge en su seno múltiples influencias (y otros tantos defectos, la mayoría de ellos invencibles) del cine mainstream hollywoodiense, incluyendo una numerosa acumulación de efectismos y giros de guión, en su modalidad más previsible (con especial atención a aquellos que se refieren a la naturaleza ínclita de los fantasmas), así como una decidida voluntad por resolver todos y cuantos dilemas psicológicos y morales se plantean en la película de la manera más obvia y convencional posible, siempre con un objetivo claro: satisfacer emocionalmente a aquél que paga la entrada del cine.
Cinta menor, pues, de pretensiones comerciales y resultado deslucido, Best-seller no ha impedido a sus productores reventar las taquillas de su país natal; es uno de esos misterios que nos regala el mundo del cine muy de vez en cuando…
J.P. Bango






