
Es Rammbock un film de bajo presupuesto y actuaciones limitadas, que bebe de todos y cuantos tópicos se alimenta el cine de género en su versión zombie desde los últimos treinta años, incluyendo algunos retazos cómicos, estos sí, en la mejor tradición de Shaun of the dead.
Falla en tanto su resultado global queda saboteado no ya por una pobreza de medios a todas luces invencible sino por una más que flagrante incapacidad de desmarcarse de cualquiera de sus precedentes, siquiera en algún punto novedoso, lo que impide disfrutar de alguna de sus soluciones dramáticas más inspiradas, como ese abrazo final de corte liberador que une a sus protagonistas ad aeternum.
J.P. Bango






