
Comparada con «Magnolia» (Paul Thomas Anderson) y «Vidas cruzadas» (Robert Altman), «Gromozeka» parece distanciarse, en tono y estilo, del cine que hoy día se factura en Rusia. Como señala la web del festival, se trata de un film «divertido, serio y conmovedor al mismo tiempo», una obra madura en la que destaca el trabajo de dirección y la labor de su trío protagonista, capaz de aunar humor satírico, comentario socio-político, imaginería de ascendencia nostálgica y pasión por los detalles.
Moscú en la actualidad. Tres amigos de la infancia, a punto de cumplir los 40, llevan una forma de vida que dista mucho de parecerse a la que mantenían durante su etapa universitaria, en la que formaron una banda de rock llamada Gromozeka, nombre, a su vez, de un personaje de una vieja película de animación. Hoy, un oficial de policía con una familia que le desprecia; un taxista con una hija poco sensata; y un cirujano que se debate entre seguir con su esposa o establecerse con su amante. Tres viejos camaradas cuyo rastro se pierde en el tiempo. Tres historias paralelas que hablan de traición, amor y el difícil tránsito hacia la vejez. Sin que puedan sospecharlo aún, sus caminos están a punto de cruzarse de manera inesperada. Algo de lo que no serán conscientes ni siquiera cuando se reúnan para actuar en el aniversario de su graduación.







