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"Hellboy II: El ejército dorado"

Verdaderamente curioso el concepto de normalidad que atesora este director mexicano que atiende al nombre de Guillermo del Toro. A saber que es lo que pasa por esa cabeza, prodigio de imaginación, en la que sólo los seres con apariencia monstruosa atesoran una verdadero fondo de lo que podríamos llamar humanidad.

Publicado: 08/09/2008

La realidad se vuelve fea y extraña y los seres humanos que la habitan normalmente son más retorcidos y más amorfos que los que pueblan el inframundo o cualquiera de los terrenos oníricos soñados por Del Toro. Hellboy II, al igual que lo era su predecesora no es una excepción. Desde luego estamos ante una secuela corregida y aumentada de la muy deficiente primera parte, pero a pesar de ello uno siente la dolorosa punzada al salir del cine de que esto podría haber dado muchísimo más de sí. No tanto en cuanto a imaginería visual, que nos ofrece algunos momentos irrepetibles y sencillamente maravillosos, sino en cuanto al fondo del tema.

Uno podría llegar a decir que Hellboy casi es un alter ego de Guillermo del Toro en su afán de intentar conseguir cuajar en un mundo en el que en principio no encaja. Las vicisitudes del protagonista por intentar darse a conocer en una sociedad que desprende hostilidad frente a cualquier cosa que implique anormalidad física o rareza seguro que no dista mucho de lo que le ha tenido que pasar el director con su condición de latino en Hollywood. Aunque este detalle es demasiado evidente en la película, demasiado grueso y burdo y es en este ámbito donde se vuelve a fracasar con cierto estrépito, ya que donde los personajes en sus relaciones deberían tener cierta entidad dramática rozan el ridículo y el sonrojo en más de una ocasión (las relaciones de los dos protagonistas con sus chicas a la larga resultan insustanciales debido al poco peso de los personajes femeninos), a pesar de otorgarnos una de las secuencias más divertidas de la película (momento borrachera). Si bien el guión está más compensado e hilado que en la primera parte y no da la sensación de ser una mera sucesión de secuencias espectaculares, tampoco se ha conseguido el equilibrio entre fantasía y realidad que en «El laberinto del Fauno» resultaba sencillamente mágico.

Pero fuera de esto, que no deja de tener importancia, lo que verdaderamente uno espera de este director es su enorme facultad creadora de mundos imaginarios. Aquí la película roza la perfección en prácticamente todo su metraje. El exquisito gusto por el detalle es absolutamente abrumador y tangible. Esto último es importante y por desgracia se ha ido perdiendo paulatinamente en el cine actual. La mayoría de películas recientes se pierden en un marasmo de efectos generados por ordenador que huelen a falso desde lejos en su equivocado afán de pensar que cuanto más mejor. Aquí eso no ocurre, todo resulta absolutamente veraz, se toca y hasta casi se huele. La capacidad de Del Toro, en este caso espoleada por el creador del cómic, para crear secuencias brillantes y hasta poéticas no tiene fin, convirtiendo la película en un continuo festín sensorial lleno de espectaculares secuencias de acción que únicamente baja el pistón en un clímax que no le hace toda la justicia que se merecía. El sinfín de personajes que pueblan la cinta es en su mayor parte impagable, empezando por Hellboy, que si bien de vez en cuando le pierde el chistecico, no deja de tener una comicidad muy alta y eficaz en muchos momentos y está excelentemente interpretado por Ron Perlman, quien ha sabido insuflar vida y encanto a este socarrón personaje. Todo ello queda asimismo potenciado por una potente banda sonora de Danny Elfman, absoluto prodigio a la hora de crear sonoridades tenebrosas a la par que espectaculares (que este señor a estas alturas no tenga un oscar resulta incomprensible e injustificado). Maravilloso pret a portet de la anormalidad más bella.

Por lo tanto, aquellos a los que no les hizo gracia la primera parte pueden acercarse con tranquilidad a esta secuela infinitamente superior a la original y aquellos que disfrutaron con la primera sencillamente la gozarán de nuevo.

Por Carlos Polite

Sylvara en 28/09/2008

pffff... acabo de verla y os juro que tanto alardear de la banda sonora... pues yo no me he dado cuenta, jajaajja

Yida en 17/09/2008

sincerament a mi la primera pelícila no me gusto muxo pro esta estaba mejor. un beso ;)

Pablo en 12/09/2008

La verdad esque para aquellos que son fan del comic ver a ron perlman interpretarlo es una gozada, parece que ese hombre a nacido para interpretar a hellboy aunque si es cierto que al salir de la sala se le queda a uno la sensacion de querer mas metraje

ORLICA en 11/09/2008

SOCORRO

aapon! en 08/09/2008

osea, que le de otra oportunidad a hellboy.

la primera ya me dejo con cara de tonto, algo parecido a blade II, aunque en la primera al menos el lado visual si era digno.

al final iré a verla, total la cartelera de mi ciudad da autentica pena...

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