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"Inseparables" por Henrique Lage

Publicado: 19/11/2006

En 1975 acaecieron dos sucesos que marcan este artículo, el primero fue el estreno de la pelicula "Shivers" ("Vinieron de dentro de...") que fue el impulso necesario para que un realizador televisivo canadiense de 32 años llamado David Cronenberg diera el salto definitivo como uno de los autores más personales del cine fantástico.

El otro hecho fue un incidente tan curioso como comentado: dos reconocidos ginecólogos, los hermanos Steven y Cyril Marcus, gemelos monocigóticos, aparecieron drogados de barbitúricos y brutalmente automutilados en el apartamento que compartían en el Upper East Side de Manhattan, al parecer, debido a una espiral de autodestrucción como consecuencia del amor que ambos profesaban a la misma mujer y que los había separado.

Dos años más tarde, el cineasta se encontraba realizando "Rabid" ("Rabia") cuando Bari Wood y Jack Geasland dramatizaban el caso de los hermanos Marcus en el libro "Twins" ("Gemelos"), Cronenberg se interesó en la novela, pero ocupó su tiempo en proyectos que conjugaban con maestría la serie B con su universo artístico y experiencias personales ("Cromosoma 3", "Scanners" y "Videodrome") y no sería hasta que explotó su vena más comercial con "La zona muerta" (1983) y la exitosa "La mosca" (1986) cuando gozaría de total libertad, como director reconocido y de culto que ya era, para afrontar sus propios proyectos, siendo el más ansiado la adaptación de la historia de los gemelos Marcus. Es curioso que, teniendo casi a Hollywood en su mano con su última pelicula, optase por un proyecto tan alejado de su habitual universo fantástico y se adentrase en una pelicula más dramática y profundamente psicológica.

Ya en 1988, el título se cambió en tres ocasiones, primero porque el original de "Twins" era tambien el de un buen amigo y productor ocasional de Cronenberg, Ivan Reitman ("Los cazafantasmas") que había rodado ese mismo año una pelicula con el mismo título (y aqui conocimos como "Los gemelos golpean dos veces"); el nuevo título fue "Gemini", pero a la productora no le gustó en absoluto, tras sopesar el llamarle "Alter Ego" optan finalmente por el más premonitorio "Dead Ringers" que vendría a estrenarse en nuestras pantallas como "Inseparables". Al igual que casi toda la filmografía de Cronenberg, se rodó en su ciudad natal, Toronto.

El papel de los dos hermanos recayó en una doble interpretación por la cual Jeremy Irons recibe el premio al mejor actor en el Festival Internacional de Cine Fantastico de Oporto, Fantasporto. La historia nos sitúa en el mencionado hecho real de los hermanos Marcus, con un flashback de una perturbada infancia, de metas definidas, mostrando la conexión entre ambos hermanos, simultaneados por la naturaleza y un objetivo común. Con el creciente éxito de los hermanos, Cronenberg no cae en el recurso barato de definir a los hermanos según dos personalidades contra opuesta pero unidas, como sería definir, cual programa de media tarde, la diferencia entre el gemelo malvado y el gemelo bueno, si no que parte de dos actitudes de la vida: la hedonista que busca el placer y el disfrute para la realización personal y la altruista, que busca el reconocimiento en la ayuda a los demás, incluso cuando esto suponga un sacrificio.

El elemento que rompe este equilibrio es la presencia de una mujer (Genevieve Bujold) que plantea a los hermanos el primer reto que no pueden compartir, por lo que recurren a intercambiarse, turnandose para aprovecharse de que dicha mujer desconoce que su amante son dos personas totalmente distintas. Es ella quien les incita a la drogadicción en un gesto que comunmente se confunde con un signo misógino de Cronenberg, no se trata en realidad de una figura negativa de la mujer que tienta al hombre, si no de la metáfora del cambio y del amor como algo imposible de compartir más allá de la pareja o incluso dentro de la misma, que sirve como referencia de autodestrucción a través de la desenfrenada y peligrosa pasión hacia otra persona, esta síntoma de autodestrucción es patente en toda la obra, ya desde la degeneración que la droga produce en uno de los hermanos como la debilidad de las relacciones entre el trío protagonista.

No es de extrañar que, ya planteada en sus anteriores películas, llegando a su cumbre en “Videodrome”, la filosofía de la “nueva carne” (“new flesh”) que autores como el mismo o Clive Barker (con quien colaboró en la inefable “Razas de noche”), no parecía poder llegar más lejos, sin embargo esta pelicula, aparentemente la más serena de su filmografía, esconde otro tipo de violencia reflejada en una prescindible aunque alegórica escena onírica, donde los hermanos se ven unidos entre ellos con un metafórico y poco sutil cordón umbilical. Este tipo de escenas son las que le han dado fama a Cronenberg de provocador gratuito, pero esta patente lucha entre el cuerpo y su transformación ante una corriente filosófica distinta, es quizás la más influyente y superficial de su obra, lo cual le ha llevado a miles de seguidores a imitar su estilo, quedandose con su formalismo estético antes que con su mensaje implícito, del que es buen ejemplo “Insperables”. Ignorada y despreciada por el gran público, y aplaudida con tibieza por la crítica, “Inseparables” es la pelicula que más cerca está de mostrarnos como el cambio de mentalidad que el nuevo milenio trae influye en el hombre corriente, destruyendole y llevandole a un estado superior, incomprensible, siendo la imagen más potente del conjunto, esos instrumentos ginecológicos para mujeres mutantes. Mujeres dando a luz a una nueva forma de vida, que a partir del cambio que ellas mismas suponen, dan paso a la evolución de un nuevo ser humano.

El excelente trabajo de Cronenberg en esta pelicula reside en un ritmo mucho más apusado, alejado de su habitual universo fantástico y de una frialdad extrema, casi clínica, donde cualquier color que asoma por encima de su aséptica estética incita al mayor de los peligros, como los trajes de rojos de operación. De nuevo la sexualidad patente en la obra del canadiense estalla como una perversión mayor, desde el defecto clínico de la mujer hasta su experimentación con las drogas erróneamente atribuidas como afrodisíacos o el uso de material hospitalario para sus actos de pasión con los hermanos.

En definitiva, siendo su pelicula más inclasificable y la mas frecuentemente olvidada de su filmografía, es la que mejor refleja el estado latente de una personalidad única, tan interesante como inquietante, alejada de sus habituales y celebradas truculencias que le dieron la fama y acercándose más a una violencia psicológica latente, un ambiente opresivo cuya unica salida es una horrible muerte mutua, que libera el alma a través de la destrucción de la carne. Erróneamente se ha dicho que películas posteriores como “Spider” o “Una historia de violencia” exploraban el lado más psicológico y sutil de la “nueva carne”, sin embargo, en la opinión de un servidor, sólo esta pelicula retrata la parte no visible de dicha filosofía, que a mi parecer deja su último testamento en “eXistenZ”, coincidiendo en el tiempo con un movimiento similar aunque no complementario como el cyberpunk renacido a través de “Matrix” pero desde una perspectiva carnal que promulgaba en su resolución, ironicamente, la muerte de dicho movimiento, y funcionaba como un cúmulo de referencias donde “Inseparables” era la única ignorada de su anterior obra.

Henrique Lage

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