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Entrevista a Elio Quiroga

Publicado: 07/09/2007

David López entrevista a Elio Quiroga, director de la controvertida "Fotos" que ahora nos presenta "La Hora Fría", su segunda incursión tras la cámara con un film donde la ciencia ficción y el terror confluyen. Una producción de género inaudita en nuestro país que se estrenará el próximo 14 de Septiembre.

Tras la entrevista, podréis leer las preguntas que algunos de los lectores de Séptimo Vicio nos enviaron para el realizador canario.

“Fotos”, tu debut en el largometraje, es una auténtica rareza de nuestro cine reciente. Una obra inclasificable con un imaginario rabiosamente personal. En su momento fue acogida con opiniones de lo más dispares que demostraron que tu primer trabajo no tenía término medio, si bien muchos recordarán la admiración que el film despertó en Quentin Tarantino. Hoy, once años después, ¿cómo recuerdas aquella experiencia?

Era mi primera película, y aquello fue todo un shock; te encuentras con tus primeras experiencias no sólo de trabajo, sino con cómo funciona nuestra industria, los festivales, todo eso. En el Festival de Bruselas un tipo intentó lincharnos porque odiaba la película. Tuvimos muchísima suerte con lo de Tarantino, ya que los distribuidores estaban literalmente aterrorizados, no sabían qué hacer con aquello. El tío nos hizo una promoción gratis enorme. Fue un puntazo por su parte.

¿Por qué hemos tenido que esperar tanto para descubrirte tras la cámara de un nuevo largometraje?

Esas cosas pasan; inicialmente trabajé en un proyecto para Filmax, titulado “Bugs”, coescrito con Antonio Trashorras y David Muñoz, que al final no cuajó. Estaba arrancando la Fantastic Factory y éramos 4 directores: Balagueró, Tinieblas, Bajo Ulloa y yo, currando en nuestros respectivos proyectos. Tras una serie de desavenencias creativas sólo se quedó Balagueró a bordo. Luego trabajé en un par de proyectos que no cuajaron, básicamente por falta de financiación, y me puse a escribir guiones para terceros hasta que pude intentar afrontar una segunda película.

Durante este período de tiempo has trabajado exclusivamente en formato corto. ¿Ha sido tu soporte para experimentar como cineasta?

Total. Era lo que me podía permitir entonces, ya que tomé la decisión de producirme yo mismo, y encontré una gente que me ayudó a construir el proyecto del largo, que son Margaret Nicoll y Jerome Debeve y Juan A. Ruiz, de La Huella Efectos Digitales, y con ellos hice un corto de animación, probando sobre todo técnicas para el futuro largo. También hice un par de cortos documentales. Uno de ellos es “El Último Minutero”, porque lo tenía como una espinita clavada desde hacía años.

Por un lado, destacan tus proyectos dentro del género documental. ¿Por qué acercarse a este género en principio tan alejado del cine fantástico?

Como te comento antes, en el caso del “Minutero”, era una espina clavada: un trabajo que había grabado parcialmente años atrás, cuando me dedicaba a hacer videoinstalación y videocreación –sí; he hecho “eso”- en un centro en el que trabajaba becado en Las Palmas, y tenía que terminarlo, porque el protagonista del documental había fallecido y con él se iba toda aquella técnica de hacer fotos a la que se refiere el documental. Los documentales son un género estupendo, y uno descubre cosas super interesantes haciéndolos.

En 2005, “Servicio a domicilio” adaptaba a Stephen King en clave de animación. ¿Cómo surge este proyecto?

Otra espinita clavada. En 1992, con un amiguete, intentamos adaptar en cortometraje un cuento de zombies de una antología, llamada “El Libro de los Muertos”. Yo quería adaptar el de Stephen King, “Home Delivery”, pero era demasiado caro, y éramos unos críos. Con el paso de los años, me olvidé de aquello, pero Margaret Nicoll me animó a lanzarme, preparamos un dossier, diseñamos personajes, adaptamos el cuento, y con La Huella y Sopa de Sobre Dibujos Animados cerramos todo el proyecto. Se lo mandamos todo a King a través de Margaret, le encantó la idea y nos dio luz verde. Luego REM nos regaló los derechos de una de sus canciones, y así arrancó todo. Así y todo, con King y REM abordo no hubo manera de que nos financiaran; se hizo en ratos libres y con ahorros, sacando de aquí y de allá.

El mismo año te hallamos en los créditos de “Ausentes” de Daniel Calpasoro como guionista. ¿Cómo estimas la experiencia de trabajar para otros?

Es muy importante, ya que cuando escribes necesitas la crítica de terceros. En el caso de “Ausentes”, que trabajamos 3 en el guión, contándome a mi, con Daniel Calparsoro y Ray Loriga, lo más importante era trabajar para que la visión de Calparsoro saliera adelante. Escribir para un tercero te hace ponerte constantemente en su lugar, además, claro está de en el lugar del público, algo que creo hay que hacer siempre, y es muy enriquecedor. También trabajé con Antonio Trashorras y David Muñoz (que escribieron “El Espinazo del Diablo” y tienen una visión para el fantástico impresionante) en varios proyectos que espero que se hagan realidad algún día, y en un encargo para una serie de TV, junto a Víctor García León, Sigfrid Monleón y Nacho Gabasa.

El 14 de Septiembre llega finalmente a las salas “La hora fría”, tu esperado segundo trabajo en el largometraje. ¿Qué encontrará el espectador en esta película?

Es una película de terror y ciencia-ficción, hecha con muy poco dinero, pero con mucho cariño. Esperamos que la gente se pase un buen rato, pase miedo, se interese por los personajes y la historia, y con eso nos podemos dar con un canto en los dientes. Esa es la idea: hacer género y procurar hacerlo lo mejor posible con los medios de que dispones. La película, gracias al trabajo de La Huella, tiene unos efectos visuales estupendos, y las criaturas las ha diseñado Pablo Valbuena, ganador de CG Award de CGTalk, y especializado en diseño para videojuegos. Hemos intentado hacer una película de género con un presupuesto módico, 35 veces menor, por ejemplo, del de “Alatriste”.

En numerosas ocasiones has señalado las múltiples referencias e influencias a la hora de rematar un film que combina terror y ciencia ficción con inequívocos guiños tanto al cine de zombies como a clásicos tipo “Alien”. ¿Qué nos puedes comentar al respecto de estos referentes?

Yo recuerdo cuando era un enano ver un artículo en Cambio16 cuando se estrenó “Alien” e ir al cine aquella semana y quedarme absolutamente boquiabierto; “Alien” mezcló el tradicional “caserón en tinieblas” de toda la vida con elementos de ci-fi y de ciberpunk. Como “Blade Runner”, es un título señero, que marca el camino. También hay guiños a Romero, claro está, sobre todo a “Day of the Dead” que es una película increíble. Y qué demonios; hacer zombies es barato, y cuando te produces a ti mismo también está esa pregunta: ¿Qué puedo hacer que sea viable y no cueste una millonada?

España todavía carece de una fuerte filmografía específica en lo referido a ciencia ficción. Posiblemente ello haya motivado que una producción de esta envergadura haya tenido que salir adelante con un presupuesto ajustado para lo que suelen ser superproducciones. ¿Cómo has trabajado en estos márgenes?

Intentando que las carencias estuvieran de nuestro lado, más que en contra. Al mismo tiempo, al tener el trabajo de La Huella en los efectos, podíamos hacer cosas que no se hacen tradicionalmente en el cine español, como el prolongar digitalmente decorados que no se pudieron rematar por falta de presupuesto, o generar efectos propios de producciones mucho más caras. En este sentido el trabajo de Jerome y Juan como supervisores de efectos visuales y de Regis Barbey, que trabajó digitalmente el color de cada plano con el director de fotografía, Angel Luis Fernández, fueron fundamentales para intentar que la película tuviera un empaque y unas formas que de otra manera no se hubieran podido alcanzar.

Luego hay algo más en el cine español y en realidad en la cultura española; y es un miedo a lo fantástico que no me explico. Aquí se desprecia la literatura fantástica, por ejemplo. En este país no podría trabajar ni un Lovecraft ni un Asimov. Sencillamente no les publicaría nadie. Hay una especie de alergia tradicional al género fantástico en el mundo de la cultura que no alcanzo a entender, mientras que en otros países es justamente todo lo contrario. ¿Dónde está la gran novela fantástica española? ¿Dónde un C. S. Lewis español escribiendo “Narnia”? Ese pánico a la fantasía también lo tienen los productores.

En el reparto tenemos desde veteranos como Pepo Oliva hasta rostros familiares de la televisión y el cine como Jorge Casalduero o Nadia de Santiago, sin olvidar a Silke a la que no veíamos en pantalla desde “Al otro lado”. ¿Cómo seleccionaste a los actores?

El mayor problema no vino con los actores mayores, sino con los niños. Omar Muñoz es el protagonista de la película, que en muchos momentos pesa casi entera sobre sus hombros, y encontrarle no fue fácil, ya que necesitábamos un crío de 9 años que fuera además un buen actor. No decente; estupendo. Estuvimos semanas y semanas buscando, y en un premontaje de “Ausentes” al que nos invitó Daniel Calparsoro vi a Omar, que hace un papel en la película de Daniel, y fue instantáneo.

Y ahí está; el crío está estupendo. También fue complicado encontrar a Ana, la adolescente del grupo, que interpreta Nadia de Santiago. De nuevo, tuvimos suerte, y la encontramos en uno de los últimos castings. Silke, Pepo, Jorge, Carola, estaban encantados con el guión y fue muy fácil convencerles. Luego con el frío que pasaron y lo duro de las condiciones de rodaje, seguramente se acordarían e mis muertos, pero al final se lo pasaron muy bien y se han hecho muy amigos. Por cierto, Julio Perillán, que interpreta a Pablo en la película, acaba de trabajar con Woody Allen.

Desde su premiere en Sitges, la película ha pasado por diversos festivales como PiFan, Fantasporto, Dead by Dawn o Las Palmas. ¿Cómo ha reaccionado el público?

Muy bien. En los festivales en que invitan a la gente a escribir sus propias críticas las reacciones son estupendas, mucho mejores de lo que esperábamos, la verdad. Luego están las peculiaridades de cada sitio; en Oporto la gente vivió muy mal una escena apenas sugerida de sexo, y en otros lados las pocas escenas un poco gore que hay cuestan un poco más, pero en general todo ha ido realmente bien.

¿Cómo están funcionando las ventas internacionales del film?

Eso sí que ha sido una sorpresa. La han vencido a 10 territorios, entre ellos los más “gordos”, que son Japón, Alemania o Reino Unido. Nos queda USA. A ver si ahora que la película ha sido elegida en el Fantastic Fest nos sale algún comprador por allí.

Ya anunciaste durante la presentación de “La Hora Fría” en Sitges que estabas trabajando en un nuevo proyecto titulado “No-Do”. ¿Qué nos puedes adelantar acerca del mismo?

“No-Do” es una película de terror, una historia de fantasmas. Tiene como punto de partida los “No-Dos Secretos” unas películas que se dice que se filmaron en los años 40 en España para el Vaticano por personal de No-Do y que tienen mucho potencial para imaginar historias. La película juega con nuestro pasado reciente y con secretos “inconfesables” de la iglesia católica y la dictadura. Ana Torrent es la protagonista. Se ha entregado muchísimo al papel, adelgazó un montón para interpretar a la protagonista, que es una mujer bastante atormentada. Es una actriz maravillosa.

LAS PREGUNTAS DE LOS LECTORES DE SÉPTIMO VICIO

Alicia Sanz (Madrid)

Hola Elio. Tuve la oportunidad de ver hace casi un año “La Hora Fría” en el Festival de Sitges (la cual disfruté bastante). Tengo curiosidad por los efectos especiales del film. ¿Cómo trabajasteis en ellos y cuál fue el punto de partida para crearlos? Muchas gracias por todo y suerte con la carrera comercial de la película.

Los efectos de la película los ha hecho una empresa de Madrid, La Huella Efectos Digitales, que han trabajado sobre todo en publicidad (spots de Coca-Cola, Metro de Madrid... El spot de Calvo que ahora está tan de moda tiene los efectos realizados por ellos), con supervisión de Jerome Debeve y Juan A. Ruiz. Hicimos muchas cosas: prolongación de decorados, las heridas de los disparos sobre los Extraños, los Invisibles, los efectos de congelación, el vaho del aliento de los actores, humos, brumas, sombras, matte paintings... y el plano final, claro. También se retocó mucho el color; con Regis Barbey haciendo ese trabajo plano por plano. Un trabajo de chinos, la verdad. Por eso precisamente rodamos la película en digital, para que el trabajo de efectos fuera lo menos costoso posible.

Ana González (Toledo)

En la banda sonora de la película hay algún tema de Due, colectivo de música experimental del que eres creador. Me gustaría que nos contase algo de tu faceta musical y qué diferencias percibes entre la creación cinematográfica y la creación musical. Gracias

De eso hace mucho tiempo... Metí la canción de Due en la banda sonora por pura desesperación; estábamos a punto de entrar en mezclas y no había dinero para pagar derechos de más temas musicales que los que ya teníamos, así que tiré del archivo de grabaciones de mi viejo grupo de música. Es un tema de música minimalista para piano que estaba bastante bien, tipo Wim Mertens. Respecto a mi faceta musical la tengo bastante abandonada desde que los miembros del grupo decidimos seguir caminos diferentes, aunque en el caso de las películas (el cortometraje de animación y esta) en las que la partitura es de Alfons Conde, que es para mi el mejor músico de cine que tenemos en el país, me esfuerzo en currar con músicas de referencia en los premontajes, sobre todo para tener un terreno común y facilitarle el trabajo.

Neus Romero (Barcelona)

Hola Elio, me gustaría saber si ha resultado complicado conseguir financiación para “La Hora Fría”. De paso, me gustaría que opinases sobre el sistema de subvenciones cinematográficas en España. ¿Es fácil obtener ayuda para una película? Muchísimas gracias, un cordial saludo.

Financiar una película de género en España puede ser una pesadilla, ya que los productores se asustan cuando ven el término “género” en un guión. En muchos casos empiezan a pensar en efectos visuales, cosa en la que la mayoría se pierde, y a veces no se dan cuenta de que el proyecto que les presentas está pensado para hacerse con un coste determinado. Inicialmente conseguimos una ayuda del Ministerio de Cultura a Nuevos Realizadores (yo todavía lo era) y algunas en Canarias, que nos ayudaron a respirar, pero generalmente esos dineros no cierran todo el presupuesto, sino un porcentaje del mismo.

El resto generalmente se consigue de coproductores (que no encontramos), así que nosotros hemos tirado de un banco, CajaCanarias en este caso, que ha confiado en nosotros y en el proyecto y de Canarias Cultura en Red, una sociedad pública de allí que hace de coproductor financiero en las películas en que entran. Técnicamente son coproductores y tienes que darles parte de tus beneficios, lo que me parece perfecto. Así que ahora toca ir devolviendo el crédito y las hipotecas que han permitido hacer la película...

Las subvenciones en nuestro caso nos han ayudado a obtener confianza, por ejemplo, por parte del banco. Tienen un efecto “bola de nieve”. La entidad de crédito ve que una institución confía en el proyecto y eso les permite arriesgarse por ti.

Aitor Oyarzabal (San Sebastián)

Hola Elio. Tu libro “La materia de los sueños” es pieza angular de mi colección y obra imprescindible para todo interesado en las múltiples caras y posibilidades del medio informático. Me gustaría que nos ofrecieses tu visión de la postproducción digital y la implicación de la misma en “La Hora Fría”, donde, por lo que he visto en el trailer, los efectos tienen gran peso. Muchas gracias, un saludo.

La postproducción digital va a cambiar el cine. Ni idea de en qué lo va a convertir, pero lo está cambiando a ojos vista. En el caso nuestro, que trabajamos con cámaras digitales, hemos visto que la tecnología que se pone en manos de los profesionales no es necesariamente la mejor ni la más probada; en algunos casos estás manejando casi prototipos, y tú mismo te ves sorprendido por las ventajas, o las limitaciones del formato. Hemos visto que el digital, al menos el HDCam, que es el formato que hemos empleado, es más versátil de lo que pensábamos, aún siendo más limitado que el soporte químico, aunque es cuestión de tiempo que lo iguale. Están entrando en el mercado un montón de modelos nuevos de cámaras, como la Red One, que tienen una pinta alucinante, y que graban en discos duros, por lo que no hay tantos problemas de compresión como hay ahora. En “La Hora Fría” nos planteamos que ya que toda la película estaba digitalizada, había que trabajarla entera. Eso es estupendo, ya que cuando estás tan limitado por el presupuesto en el rodaje, puedes plantearte arreglar cosas en postproducción que antes ni te podías plantear, como quitar personajes, modificar un decorado... Esas cosas no se habían intentado hasta ahora en España, y para eso necesitas también trabajar con gente con la mente abierta; muchos profesionales del cine en España le tienen auténtico pánico al formato digital, precisamente porque no lo entienden, ni entienden sus posibilidades. Lo ven más bien como una amenaza a sus trabajos. En fin, supongo que cada uno ve el problema desde el lugar que ocupa en la cadena...

Angel Luis Fernández, que ya había rodado varias películas en digital fue todo lo contrario; entendía el formato, comprendía las necesidades de la película y trabajó con una generosidad que se ve pocas veces. Ha trabajado con los más grandes en nuestro cine: con Almodóvar, Trueba, Colomo... Y está siempre a la última en tecnología.

Roberto Fernández (Cuenca)

Según tengo entendido, las escenas más difíciles de rodar estaban protagonizadas por el frío. Me encantaría saber cómo se trabajó en esta condiciones. Gracias.

Rodamos en un cuartel abandonado en el Barrio de Campamento de Madrid, que nos cedieron gracias a un convenio que firmó Defensa hace unos años y permite usar sus instalaciones para el rodaje de películas. El sitio ya ha sido derruido dentro del Plan Campamento de Madrid, por el que van a construir viviendas de Protección Oficial. El sitio era increíble, porque era enorme y tenías edificios que podías usar para cada departamento. Era como tener un pequeño Pinewood o Elstree para nosotros, con vigilantes, edificios propios... El problema era el frío. Era acojonante, y rodamos en pleno invierno. Aunque luego tuvimos que añadir vaho en postproducción en la película para cuando ocurren los fenómenos de las “horas frías” que dan título al film, en varias ocasiones puedes ver vaho de verdad saliendo de las bocas de los actores cuando hablan. Las cámaras digitales se llevan muy mal con el frío y a veces se paraban sin previo aviso en mitad de una toma, y uno empezaba a pensar en la familia de los diseñadores japoneses de los equipos...

En fin, y como soy canario, tampoco me llevo muy bien con el frío...

Jesús María Rodríguez (Jaén)

Recuerdo que hace ya tiempo se habló de un par de proyectos en los que estabas implicados con la ya desaparecida Fantastic Factory. ¿Qué pasó con aquellos proyectos? ¿Los recuperarás algún día? Gracias.

Como comentaba más arriba, estuve vinculado con ellos durante un año aproximadamente, en el que trabajamos en un guión titulado “Bugs”, que habíamos escrito yo, Antonio Trashorras y David Muñoz. También teníamos otros proyectos en estudio, pero al final no salió nada y decidí dejar la Factory. Realmente han supuesto un salto en el género en España, sobre todo por las películas de Jaume Balagueró y Paco Plaza y la serie de Películas para no Dormir, que es estupenda. Pero siempre cabe la posibilidad de volver a trabajar juntos, claro.

patton en 07/09/2007

esperadisima pelicula sin duda, mucho hemos tenido q esperar, gracias por la entrevista, interesante como pocas

Jesús M en 07/09/2007

Magnífica entrevista y gracias por elegir mi pregunta

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