Septimo Vicio - El cine visto desde otros t iempos

Entrevista a Koldo Serra

Publicado: 24/05/2007

David López entrevista para El Zoom Erótico al director de cine Koldo Serra ("Bosque de Sombras"), nuevo miembro del jurado de Escorto 2007.

Koldo, te licenciaste en Bellas Artes en la especialidad de Audiovisuales. Me gustaría saber si por aquella época ya tenías claro que lo tuyo sería el cine.

Si, la verdad es que lo tenía claro... Por lo menos que quería intentarlo.

A pesar de comenzar con esto de las cámaras y la edición, haciendo vídeos de skate, antes de entrar en la Facultad yo ya había hecho mis primeros pinitos en el mundo de la ficción audiovisual.

Para entonces había hecho un par de cortos en vídeo (los “Photomatones”) y había rodado “Háchame!” en 16mm. De hecho como trabajo de final de carrera (una buena excusa) rodé “Amor de madre” junto a Gorka Vázquez.

En relación con esto y teniendo en cuenta lo que ya he preguntado a otros miembros del jurado, ¿crees que la formación es necesaria para el futuro cineasta?

Yo siempre he creído que todo lo que sea aprendizaje es bueno. Ya sea de una manera académica como autodidacta. A veces le tienen que educar a uno y enseñar a ver cine. Aunque eso sin una buena práctica es como si no hubieras hecho la mitad del trabajo. Un gran teórico sin experiencia no sirve de nada. Hasta que no te enfrentas a un guión técnico, un rodaje o una postproducción no tienes la formación completa. Que diferente es imaginárselo y después intentar llevar a cabo lo pensado.

Tras una serie de cortometrajes rodados en vídeo, tu debut en formato cine llegaría con “Háchame!” en el 96. ¿Cómo fue aquella experiencia? ¿Qué aprendiste de cara a futuros trabajos?

Realmente el gran salto comparado con los cortos en vídeo te lo da el material. Me explico, en vídeo puedes rodar lo que quieras, las veces que quieras, mientras que cuando lo haces en celuloide hay que saber economizar, hay que optimizar. Para un chaval de 21 años rodar en 16mm es muy caro, de manera que ensayas mucho y preparas mucho el plano antes de tirar película. Además obviamente de que aprendes la técnica y la dinámica de trabajar en celuloide. Es una buena manera de entrar en el cine.

Aún así, me encantaría aclarar que lo rodé en cine pero lo acabé montando en vídeo porque nunca nos llegó la pasta. El verdadero debut sería “Amor de madre”, ya en 35mm.

Más tarde, con “Amor de madre” y, sobre todo, “El tren de la bruja”, comenzarías a obtener reconocimiento en parte gracias a numerosos premios nacionales e internacionales. ¿Qué podrías comentarme de estos dos cortometrajes?

Amor de madre fue el primer corto cuyo rodaje podría denominarse “profesional”. Un equipo grande, varios días de rodaje, actores profesionales y una cámara de 35mm. Fue un aprendizaje muy duro, casi ninguno teníamos experiencia y eso se notó en el rodaje. Acabamos rodando por la noche casi todos los planos que eran de día y viceversa. Fue un master en rodajes.

En cuanto al resultado, he de ser crítico en cuanto al guión, que creo que era un poco flojo. Visualmente estoy muy contento con como quedó.

Respecto a “El Tren de la bruja” lo considero mi mejor trabajo hasta la fecha en cuanto a cortos se refiere. Quedé muy contento con el resultado y en ello tiene mucho que ver el excelente guión de Vigalondo que fue punto de partida para el guión definitivo.

Me apetecía trabajar más con actores y menos pensando en lo que se ve en pantalla. “Amor de madre” es muy rico en cuanto a encuadres, dirección de arte, detalles y demás, pero aquí quería centrarme en el trabajo con el actor y el ritmo, de manera que el espectador o entra en la historia o se aburrirá.

La verdad es que todavía hoy en día sigue funcionando en varios festivales nacionales e internacionales.

Estos galardones en diversos festivales, ¿te abrieron de alguna manera las puertas para proyectos más arriesgados y ambiciosos?

Suena triste pero es así. Si haces premios, suenas y es una de las pocas maneras de abrirte algunas puertas. Es evidente que el Mèliés de Oro al Mejor Cortometraje Europeo Fantástico es mi mejor carta de presentación cuando tengo que tocar algunas puertas.

Lo jodido de esto es que luego ves a mucha gente que solo respira por los premios, que no duerme y que se está quejando todo el día viendo si se lo dan a otro.

Incluso hay algunos que reconocen no haber hecho lo que querían, si no algo que saben va a funcionar con el público. Hay varias constantes que se repiten todos los años.

Yo creo que hacer un corto implica el querer contar lo que te apetezca, experimentar, probar cosas y aprender a narrar. Creo que el enfoque de los premios es erróneo... Aunque como he empezado la respuesta, tristemente a veces es la única manera de abrir algunas puertas.

Por todo ello, ¿Son los festivales uno de los mejores puntos de partida para el director debutante?

Por supuesto, pero más que por lo premios, por el poder enseñar tu trabajo. Ver como funciona con público, ver como reacciona la gente, otros directores... Eso es lo interesante. Cuando haces algo es para que se vea. Esa es la primcipal finalidad de esto.

Obviamente además los festivales son una manera de hacer contactos y darte a conocer. Muchos proyectos surgen en los mismos, ya sea porque conoces a alguien con quien te apetece trabajar o hay alguien con ganas de producir que se fija en tu trabajo. Nunca se sabe por donde pueden surgir la ideas.

Con tu primer largo, “Bosque de Sombras”, el salto cualitativo y cuantitativo estaba asegurado. Posiblemente sorprendió un cierto cambio de registro con respecto a “El tren de la bruja”. ¿Cómo nace un trabajo de esta envergadura? ¿Cuál es la génesis de esta película?

Principalmente yo no quería hacer terror. Hasta ese momento si es cierto que el común denominador de mis cortos, era el fantástico o el terror, pero creo que la saturación en mi cabeza de películas vistas en Sitges y Donosti y el no ver nada realmente original echó para atrás mi idea de meterme con el fantástico. Hasta que no encuentre una idea que me parezca realmente original no quiero hacerlo, no quiero hacer otra más con los mismo tics y clichés que están de moda (espero no retractarme de mis palabras, ja, ja, ja!) Aunque muchas veces la culpa es quien pide y produce el producto. No hay riesgo.

Por otro lado la idea en “Bosque de Sombras” era la de escribir algo pequeñito, algo que no asustase a un productor, algo no muy complicado de levantar. Vamos que no estaba escribiendo la gran película que iba a revolucionar el cine con miles de efectos y extras corriendo por una llanura.

El reparto es de auténtico lujo. ¿Cómo se logra reunir en tu primer largo a Gary Oldman, Virginie Ledoyen, Aitana Sánchez-Gijón, Paddy Considine y Lluis Homar ?

Pues mentiría si te dijese que conozco la fórmula. Supongo que habiendo nacido en Bilbao, ja, ja. Es broma.

La verdad es que una vez quitado el miedo a mandar el guión a actores de la talla de los citados, resulta que ellos lo leen y si les gusta se interesan en uno. Además del guión, se les mandó un DVD con “El Tren de la Bruja” de manera que pudieran ver que por lo menos el director ya había hecho cosas anteriormente.

Una vez leído el guión y habiéndose interesado la cosa pasa por reunirte con ellos y convencerles de que se tienen que implicar.

En general hubo muy buena química y se apuntaron a la primera. Incluso hay alguno más que no revelaré que nos dijo que si.

Eso si, a todos hay que pagarles lo que cuestan (o algo menos), que nadie se piense que han venido por mi cara bonita, ja, ja.

Aunque ya los has comentado en varias ocasiones y la has definido como “western rural“, te agradecería que me comentases tus referentes como director o incluso espectador a la hora de rematar “Bosque de Sombras”.

Yo soy muy fan del cine de los años 70. me gustan mucho varias de las peliculas de gente como Boorman, Peckinpah, Frankenheimer, Friedkin o Siegel. Además, por supuesto, de los westerns de Leone y Corbucci. Supongo que hay mucho de todo ello en mi película. Muchas de las influencias son evidentes aunque apenas hay un par de homenajes descarados. ¡Mucha gente fliparía si supiera hace cuanto que no veo “Perros de paja”, ja, ja!

La pelicula es una especie de homenaje al cine que amo, además del intento de ser fiel a una manera de entender el lenguaje cinematográfico. No me suelen gusta las pelis muy fragmentadas con ritmos atropellados (en según que caso, por supuesto). Quería además tratar de contar en clave de western una historia ambientada en otra época. Utilizar el lenguaje y los tics de las pelis de vaqueros, pero en otro entorno y en otro momento.

Como espectador me gusta mucho el cine seco, directo y muchas veces con finales agridulces. No me gusta que me cuenten siempre lo mismo y que sepas ya de antemano que les va a pasar a los personajes.

En un primer visionado, la incomunicación y la violencia parecen los lugares comunes más relevantes de la película. ¿Son éstos problemas de primera mano en un mundo irónicamente tan globalizado?

Yo creo que si. Ahora más que nunca la comunicación es sencillísima. Cualquiera con un ordenador en casa es capaza de trabajar con alguien que viva al otro lado del globo terráqueo. Pero de la misma manera el hacerlo de este modo implica cierta deshumanización. Ya no nos vemos, no hay contacto.

Yo he tenido broncas vía e-mail durante el proceso de la película con gente a la que no he visto en mi vida con la que incluso no he cruzado una sola palabra por teléfono. Ahora te deja la novia vía sms. La cosa está muy mal, ja, ja.

Sobre el film reposa cierta ambigüedad moral en lo relativo a la definición de los caracteres de sus protagonistas, en los que no está tan clara la consabida dualidad bien/mal. ¿Qué puedes decirme al respecto?

Desde la escritura de guión teníamos claro (Jon Sagalá y yo) que en la película no habría “buenos y malos”, si no protagonista y antagonistas.

En la vida no todos somos buenos o malísimos, hay mil matices. Hasta la mejor persona que uno conoce a veces tiene envidia de alguien, se cansa de esperar o desea que otro no tenga éxito en algo que él ha fallado.

De esta manera sabíamos que corríamos el peligro de que el espectador no se identificase con los protagonistas y que entonces quizás no entrase en la película, pero era una cosa que queríamos probar desde el principio. Al final casi te identificas más con los supuestos “malos” de la trama.

Tratamos de que realmente no hubiera ningún personaje “simpático” y esto es una cosa que encantó a los actores.

Cualquiera que haya visto la película podría destacar su agradecida factura internacional. Sé que Lionsgate distribuirá el film en Estados Unidos este mismo verano. ¿Cómo ha funcionado pues a nivel internacional en cuanto festivales y distribución?

La verdad es que fuera está funcionando muy bien. Se está pasando en varios festivales y la respuesta está siendo muy buena tanto por parte de la crítica como por la del público. Es bonito por ejemplo ver como la recibe el público inglés en Manchester, siendo los protas ingleses.

Lo bueno de contar con estas estrellas es que te aseguras más o menos cierta distribución internacional. Y eso en los tiempos que corren es mucho.

Yo creo que va a funcionar mejor en el extranjero que en España.

Tengo que decirte que disfruté a lo grande del film en su pase sorpresa en el último Festival de Sitges. Si hay algo que agradecí en él es el resultar afortunadamente creíble y sincero, eso que los anglosajones denominan “make believe”. ¿No crees que precisamente la lacra del cine contemporáneo es que falla ese esfuerzo por parte de los realizadores para hacer creíbles los mundos de ficción o lograr despertar en el público la empatía hacia unos personajes determinados?

En algunas de las críticas aparecidas sobre la película se ha tildado mi dirección de fría. Yo no estoy de acuerdo, lo que yo intenté en todo momento es ganar distancia entre lo que estaba contando y la figura del director. Creo que para que no se note la mano del director (a veces omnipresente) y hacer creíble la dureza o “realidad” de la historia, tienes que hacer un ejercicio de contención del que no todo el mundo es capaz. Es muy goloso demostrar lo que sabes hacer con una cámara o meter música todo el rato, pero yo pienso que para que el espectador se creyese esta historia y a sus personajes, ésta debía de ser lo más “real” posible. Tenía que ser cruda, seca y sin mucho aspaviento técnico. Si eso falla, falla todo.

Me alegra saber que por lo menos con alguno la cosa funcionó.

Además de tus cortometrajes y tu primer largometraje, has firmado algunos videoclips y anuncios publicitarios. ¿Cuáles son las diferencias, ventajas y limitaciones en un medio en el que creas para otros por encargo?

Sobre todo ese, que tu capacidad creativa es menor al ser generalmente encargos. Aún así, siempre tratas de aportar algo, de dejar tu sello, pero es mucha la gente que opina.

Por otro lado, económicamente es todo más ventajoso, ya que trabajas muchos menos tiempo y la proporción con el sueldo es mayor, por lo menos en publicidad.

En el mundo de la música es otra cosa. Nunca hay pasta para promocionar las bandas, siempre tienes que andar ingeniándotelas para poder hacer algo digno y cobrar algo para no tener que hacer el clásico playback.

Aquí es dónde más uno piensa. Por lo menos te pones las pilas.

Como el cine no lo es todo para el hombre, también has dedicado esfuerzos al cómic y el diseño. ¿Qué posibilidades y libertades te abre el noveno arte? ¿Cómo se compagina y complementa con el cine?

Yo siempre he creído en la coherencia de todo el producto. No entiendo cuando un cartel o un spot te están vendiendo lo que no es. Bueno, si lo entiendo (fines comerciales) pero no lo comparto. Muchas de las críticas y decepciones tienen que ver con las expectativas no cumplidas por parte del espectador o crítico.

Por ello intento que todo tenga una forma uniforme. Los créditos de una película, el trailer, el cartel o incluso los menús del DVD tienen que tener coherencia con el tono de la película.

De hecho yo he intentado meter mano en esos terrenos hasta donde me han dejado. Ha sido dura la pelea, pero creo que los logros en cuanto a cartel, trailers y press-books han sido más que buenos.

Luego, ya a modo técnico, el saber dibujar y haber hecho varios cómics, me ha ayudado mucho a la hora de plasmar las ideas en viñetas (storyboards) para hacerselas llegar antes al equipo. Todo ayuda.

Háblame un poco de las dos productoras de las que eres cofundador, Arsénico P.C. y Sayaka, que últimamente están conociendo éxitos muy significativos.

Pues la verdad es que ambas están funcionando. Todavía a una pequeña escala pero con las dos nos están saliendo trabajos... Muchos vídeo clips, algunas publicidades y varios videos corporativos. Para ser dos productoras en las que nos movemos bastante poco, no nos falta trabajo.

Además con Arsénico estamos metiéndonos a co-producir cortometrajes de otras personas que no tengan que ver con la productora y la cosa parece que está saliendo bien. Dos ejemplos prácticos son “Cirugía” de Alberto González, que no para de ganar premios y “Avant Pétalos Grillados” de Velasco Broca, primer cortometraje español presente en la Sección Oficial de la Quincena de realizadores de Cannes desde 1971.

Lo siguiente será entrar de alguna manera en nuestros largos.

Aunque ya sé que este tipo de cosas se guardan bajo llave, tal vez puedas adelantarnos algo sobre nuevos proyectos.

La verdad es que hay poca cosa... Me han llegado algunas propuestas (incluso desde el otro lado del charco) pero no me han convencido nada. Después de haberme dejado la piel durante dos años y medio en “Bosque de Sombras / The Backwoods”, lo próximo en lo que me meta, me tiene que motivar al 100%.

Ando escribiendo algo, pero sin prisa. Ya revelaré más detalles cuando haya cosas cerradas.

Este año, como miembro del cada vez más sorprendente jurado de Escorto 2007, tendrás la posibilidad de valorar y juzgar las obras de otros compañeros de profesión. ¿Cuáles son tus directrices o prejuicios a la hora de estimar un cortometraje?

Yo lo que valoro en un cortometraje es una buena idea, que me cuente algo. No soporto los cortos en los que se ha gastado mucha pasta, no se ha escatimado en medios, y todo para no contar nada. Hay cortos rodados en vídeo con actores no profesionales que cuentan cosas, podrán tener sus fallos pero intentan transmitir algo. Los cortos con vocación de “gracias audiovisuales” destinados a los premios del público no me suelen gustar nada.

En cuanto a temática, me gusta todo, desde lo más clásico a lo más experimental, siempre que como digo, haya algo detrás. No soy muy de cortos con temática “social” (tampoco de largos, ja, ja), a no ser que la forma rompa un poco con el buenrollismo del mensaje que se da.

Técnicamente la mayoría de los cortos es España son impecables, así que lo que te tiene que atrapar es el guión, los actores y una buena narración.

Obras como “Domingo” de Nacho Vigalondo demuestran que con una buena idea, un buen guión y un solo plano puedes contar muchas cosas.

Como antes comentábamos, tú mismo te pusiste tras la cámara para rodar unos cuantos cortos. Conociendo los estrechos márgenes que establece el formato, ¿crees que es una buena manera de iniciarse en la realización? ¿Es posible presentar una obra estimable a pesar de sus limitaciones, sobre todo de tiempo?

Por supuesto que si. Por un lado y como comentaba antes, creo que es la mejor manera de aprender. Aprender a encuadrar, a montar, a dirigir actores y sobre todo a narrar.

Por otro lado, creo que es más fácil conseguir una obra estimable siendo el formato tan corto. En diez minutos, cuatro o los que sean, es más fácil contar algo sin fallar en aspectos como el ritmo, el guión o la técnica. De la misma manera, insisto en que hay que buscar una gran idea y la gran mayoría de las veces eso es lo más complicado.

¿Algún cortometraje que te haya gustado especialmente?

Muchos. De los de siempre me quedo con “Mirindas Asesinas” de Alex De la Iglesia y el gran “Vincent” de Tim Burton.

Luego hay muchos cortos a los que les tengo mucho cariño, por considerarlos muy buenos y además haber estado implicados en ellos. Por ejemplo “7:35 de la mañana” de Vigalondo o “Snuff 2000” de Borja Crespo.

Un corto que me ha gustado siempre y me parece una maravilla es “Fade” de Eugenio Mira. No me canso de verlo.

Por el momento ya te hemos interrogado bastante. Quieres añadir algo a lo dicho.

Arf, arf! Que para mí es un placer estar de jurado en esta edición de Escorto. Espero estar a la altura.

Pues muchísimas gracias Koldo, ha sido un placer. Nos vemos en Escorto 2007.

David López González

Saya en 02/06/2007

La entrevista de Koldo Serra

Saya en 02/06/2007

Es una entrevista muy buena, las preguntas están bien formuladas. Y se ve que al entrevistador le gusta lucirse!!

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