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"La boda de Tuya" por David López

Publicado: 10/06/2007

Último Oso de Oro en Berlín, “La boda de Tuya”, tercera obra del realizador chino Wang Quan’an, lejos de resultar el proyecto perfecto que hubiese deseado la mirada encantada bajo las ilusiones de la fascinación acrítica, es una pieza pequeña y menor, pero simultáneamente serena y amena. Precisamente esa calma, a veces oculta tras explosivas emociones universales, es lo que más agradezco de este film.

La boda de Tuya

Yu Nan, actriz fetiche del director, aporta entereza a Tuya, mujer valiente marcada por el difícil transcurrir del tiempo y las desoladoras condiciones de vida del inhóspito paraje mongol. Su rostro precisamente refleja ese rápido tránsito de la juventud a la vejez prematura en un mundo que avanza velozmente olvidando en su travesía a todos aquellos que aún se aferran a los días pasados. Del mismo modo que Jia Zhangke filmó el terrible porvenir de las gentes de Fengjie en “Still Life”, Wang Quan’an recupera ese retrato para dibujar la incógnita que se cierne sobre el futuro de Tuya, ahora que el pastoreo pierde su fuerza ante el empuje de la industria, con dos hijos y un marido discapacitado a los que alimentar. Esta mujer extraordinariamente fuerte que finalmente revela sus propios conflictos emocionales, es la sorprendente encarnación del canto a la vida que tararea “morir es fácil, vivir es difícil”. Sí, la vida es cara, y las soluciones que le depara el destino complicarán aún más la dura vida cotidiana de Tuya, desdoblada entre la fidelidad y el amor puro a un marido inválido que le recomienda el divorcio para que ella pueda disfrutar de su propia vida, y el deseo que comienza a aflorar en su interior hacia un vecino tontorrón y desafortunado a la par que sincero y honesto.

La película se mueve con soltura entre la ternura y la comicidad, a veces sacudidas por intensas ráfagas dramáticas (sobre todo en lo referido al intento de suicidio de Bater, marido de Tuya) que aportan solidez a la propuesta, pero siempre bordeando la justeza narrativa. Por ello, el film puede presumir de estabilidad y equilibrio pero no de excesiva brillantez.

No, “La boda de Tuya” parece despertar finalmente cierta contención general que impiden que merezca aplausos más allá de lo anecdótico y correcto. Tal vez no sea cautivadora pero sería indecente no considerar su indudable valía por encima de cualquier media.

anonimo en 01/11/2007

despues del premio eb Berlin y el bombo que le han dado en muchos festivales esperaba un poco mas, d lo mas normalica oiga

lagos en 29/10/2007

Por cierto Judith, por la presteza y casi simultaneidad del comentario, diría que eres familia, novia o amiga de Ricardo, jajajajaja

david en 29/10/2007

Bueno...muy original...no es. Todo lo que podemos encontrar en "La boda de Tuya" es simplemente lo que hallaremos en cualquier película de Mongolia.

judith en 29/10/2007

Estoy totalmente de acuerdo con Ricardo

Ricardo en 29/10/2007

Es una gran película. Qué pena que no sepamos apreciar la originalidad cuando pasa por nuestro lado.

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